NARRACIÓN DE ARTHUR GORDON PYM, de Edgar Allan Poe ilustrado por Luis Scafatti

Edgar Allan Poe es uno de los autores literarios hoy considerados clásicos cuya obra ha trascendido las fronteras entre el mundo erudito y el popular. La influencia ejercida por sus escritos -en especial sus relatos breves y poemas- puede rastrearse no sólo en autores catalogados en la así llamada "Alta Cultura" y en académicos de todo pelo -los cuales han producido una inabarcable literatura especializada-, sino en autores de literatura "de consumo", particularmente los de género fantástico. Además, se han hecho una buena cantidad de adaptaciones más o menos fieles, más o menos inspiradas, de sus obras en otros medios como el cine, la televisión, la música o el cómic. Su legado es tal que alcanza no sólo a los productores de medios artísticos, sino que incluso algún criptógrafo reconoce su influencia.

Así las cosas, puede resultar comprensible que la única novela escrita por el bostoniano, Narración de Arthur Gordon Pym, haya supuesto algo así como un grano en el trasero de sus analistas más ranciamente académicos, y desde luego no parezca gozar del mismo estatus de su narrativa breve o su poesía. Expuesto de forma grosera, las andanzas del protagonista de dicha obra parecen justamente lo opuesto a la sutileza y capacidad evocativa de muchos de los mejores cuentos de Poe, en tanto no se escatima detalle escabroso y desagradable de la forma más explícita imaginable. Es, por momentos, un auténtico gorefest donde los horrores y sufrimientos de la carne son expuestos en toda su crudeza, más cercano -por usar dos referentes contemporaneos- a un Clive Barker, digamos, que a un Thomas Ligotti. Y esto sin solución de continuidad, sin apenas respiros para el lector ni puntos muertos: la peripecia se enlaza de catástrofe en catástrofe, poniendo a prueba continuamente hasta dónde pueden resistir el cuerpo y la mente humanos sin desembocar en la incapacitación definitiva o la muerte.

Empatizamos, así, con un cierto sector de la crítica finolis, a los que semejantes festivales de lo mascado y regurgitado en crudo parecieran dejarles poco espacio para los sublimes altos vuelos de la hermenéutica. No resultará sorprendente, entonces, que aquellos entre los que mayor atención han prestado a la obra hayan sido los críticos psicoanalistas, siempre prestos a encontrar el síntoma oculto tras el gesto grosero, o que en general se destaque el abierto y casi onírico final de la obra, uno de los pocos pórticos no entornados frente a una realidad cruda, dolorosa y pedestre. En todo caso, a más de uno le ha podido resultar cómodo pasar de puntillas sobre una obra "menor", fruto de unas circunstancias muy poco poéticas, y dejar que las desgracias de Mr. Gordon Pym pasen a engrosar, por omisión, la masa de literatura popular que no merece mayores atenciones.

Pero dejemos a un lado a la crítica y veamos la obra desde la perspectiva del lector, donde, creemos, puede darse la vuelta a ciertos argumentos y concluir que la lectura de la obra bien puede resultar una experiencia altamente gratificante. Porque, para empezar, estamos ante una novela de aventuras, escrita en base a hechos muchas veces reales, obras de ficción o crónicas, y teorías presentadas en la época -el naufragio del Medusa, las teorías de la Tierra Hueca y, en general, sobre los mitos polares1, The Rime of the Ancient Mariner de S. Taylor Coleridge, el Robinson Crusoe de Daniel Defoe, etc.-, lo cual aporta un grado de realismo y credibilidad a los hechos presentados que, unido a la clásica coartada literaria del manuscrito encontrado -en este caso, transcripción primero, y relato en primera persona después, de las peripecias de un protagonista supuestamente existente-, provocó en su tiempo el que algunos lectores creyeran en la realidad, total o parcial, de los hechos narrados. La ausencia casi total, como decíamos, de puntos muertos en el relato hace que su lectura sea tremendamente adictiva y entretenida, ya que prácticamente en cada momento estamos pendientes de saber cómo va a conseguir el protagonista (el cual sabemos, por lo demás, que se salvó de todas las dificultades, ya que las cuenta como un pasado del que es vivo cronista en el presente) salir de cada apuro y continuar su periplo. El ambiente marinero, lleno de terminología y datos curiosos asociados, refleja maravillosamente cómo debía ser la vida en aquellas siempre inciertas travesías, por no hablar del retrato del tipo humano que una clase de vida tan dura y peligrosa debía atraer. Y no por más que Poe escriba una "mera" novela de aventuras -de la que por cierto él mismo renegó más tarde calificándola de "estúpida" ("a very silly book")-, ha olvidado cómo escribir, siendo las bondades de su estilo ampliamente reconocibles también aquí.

Mención aparte merece la edición que hemos manejado para este pequeño comentario. A estas alturas sobra decir que Libros del Zorro Rojo es toda una garantía en la edición de este tipo de obras. Han utilizado la clásica traducción de nada menos que Julio Cortázar, incluyendo un sustancioso prólogo del mismo autor, y la han adornado con un excelente conjunto de ilustraciones de Luis Scafati, auténticas obras de arte que justificarían por sí solas la publicación del volumen. Sólo nos queda, pues, recomendarles encarecidamente la lectura -o, como ha sido el caso, la relectura- de la obra. La única precaución que cabría, quizá, hacer al lector es la de que se va a encontrar una novela, como decíamos, tremendamente cruda, violenta y explícita, y desde luego no todo el mundo tiene estómago para algo así. Si esto no supone mayores problemas, diríamos que resulta una lectura tremendamente instructiva -por el retrato del contexto y la época que dibuja-, con personajes psicológicamente complejos (resultan muy llamativos, por ejemplo, el terrible masoquismo del protagonista, o la ambigüedad de Peters), y una sucesión de peripecias, a cuál más bizarre, que le dan sal al relato y hacen volar las páginas hasta el sorprendente y -éste sí- muy sugestivo final. ¿Obra maestra? No lo sabemos. Pero sí que es la obra de un maestro.

Datos de la edición:
Narración de Arthur Gordon Pym


Edgar Allan Poe
Luis Scafati (ilustrador)

Esta historia comprende los detalles de un motín y la atroz carnicería a bordo del bergantín Grampus en su travesía a los Mares del Sur, en el mes de junio de 1827; con un relato de la conquista por los supervivientes, su naufragio y los horribles sufrimientos posteriores causados por el hambre; su liberación por la goleta británica Jane Guy; el breve crucero de este último buque por el océano Antártico; su captura y la matanza de su tripulación en unas islas del paralelo 84 de latitud sur, conjuntamente con los increíbles descubrimientos y aventuras, aún más al sur, a los que dio lugar esta calamidad. Luis Scafati ilumina con profundo talento los deleitables terrores de esta novela, donde se cifran todas las obsesiones del genial Edgar Allan Poe.

165 x 240 mm.
252 pp. Rústica con solapas
€19.90(4% IVA Incluido)
ISBN: 978-84-942918-7-6

1 Sobre este tema resulta más que recomendable el libro de Joscelyn Godwin El mito polar, publicado en España por Atalanta.

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