100% MARVEL. ESTELA PLATEADA 1, de Dan Slott, Michael Allred y Laura Allred

Estela Plateada - Dan Slott - Michael Allred - Laura Allred
Después de unos años en los que, siendo sinceros, habíamos tenido más bien poco interés por lo que se iba cociendo en Marvel Comics, parece que últimamente no paran de salir títulos que consiguen llamarnos la atención. De hecho, no recordábamos estar tan pendientes de la actualidad marvelita, al menos, desde aquellos maravillosos primeros años del desembarco de Axel Alonso en la editorial, junto con un buen puñado de autores provenientes, en su mayoría, del sello Vertigo del que aquel había sido editor. Otro día deberíamos escribir algo sobre aquella época, aunque baste decir por el momento que entonces hubo una auténtica renovación y un afán por probar cosas distintas que, según nuestra percepción, se había perdido un tanto estos últimos años, más dados a la fórmula macroevento-crossover y golpe de efecto tras otro. No es que esto último haya desaparecido de los planes de la editorial (cof, cof, Axis nº 7, traje nuevo de Spider-Woman, cof, cof). Sin embargo, la aparición de una serie de títulos más arriesgados, con personajes "menores" y, sobre todo, femeninos (menos comerciales, a tenor de lo poco longevas que suelen ser sus series en comparación con las de protagonistas masculinos), y con equipos creativos más que interesantes, nos ha hecho volver de nuevo la mirada sobre una editorial y unos personajes a los que, con todos los baches editoriales que se quiera, no se puede dejar de tener aprecio.

Un vistazo a las últimas novedades anunciadas por Marvel nos servirá de prueba. Ahí tenemos a Jeff Lemire con Ramón Pérez (Hawkeye), Dennis Hopeless con Javier Rodríguez (Spider-Woman, fashion-victimizaciones aparte), Skottie Young (Rocket Raccoon), Kaare Andrews (Iron Fist), Nathan Edmonson y Phil Noto (Black Widow), Mark Waid y Chris Samnee (Daredevil), G. Willow Wilson y Takeshi Miyazawa (Ms. Marvel), Kelly Sue DeConnick con David López (Captain Marvel), Cullen Bunn y Ron Ackins (con el reto de continuar con el excelente Moon Knight de Warren Ellis y Declan Shalvey)... Junto a títulos más bien WTF?, pero a priori muy apetecibles, como el nuevo Howard the Duck o la Unbeatable Squirrel Girl (¿una superheroína con poderes de ardilla, con el guionista de Hora de Aventuras? Nosotros decimos hell, yeah). Por no hablar de los clásicos incombustibles: Peter David, Jim Starlin, Chris Claremont, o el regreso de Gerry Conway a Spiderman. Hay que lamentar alguna baja, como la interesantísima Hulka de Charles Soule y -cuando la dibujaba él, claro- el gran Javier Pulido, pero lo cierto es que el panorama general no pinta nada mal, con excelentes equipos creativos y algunos personajes más bien minoritarios que es de esperar que reciban, en contrapartida, una mayor libertad creativa que la que se tendría de escribir personajes-franquicia, especialmente si hay película/s por en medio.

En este contexto se inserta la nueva serie de Silver Surfer, a cargo de Dan Slott, Michael y Laura Allred, cuyo primer tomo recopilatorio acaba de aparecer en nuestro país, incluyendo los cinco primeros números de la serie. A Slott le debemos, cuando menos, una excelente etapa en la colección de Hulka (¿en 2004? ¿En serio hace ya una década de aquello?), y que ya comentamos en su día. Michael Allred, con la inestimable colaboración de su esposa Laura, es el autor de todo un clásico del cómic indie como es Madman, al cual también le dedicamos un comentario (y revisando archivo, encontramos otro con el número especial de SOLO que hizo para DC). Además, el binomio Allred/Allred ilustró una de las, para nuestro gusto, mejores series que publicó Marvel en la pasada década, los X-Force/X-Statix que escribió Peter Milligan. Una serie que, por lo demás, se quedó un poco en tierra de nadie: demasiado "indie" para el lector promedio de Marvel, y demasiado Marvel para el lector promedio de "indie", lo cual no quita, insistimos, que fuera un cómic a reivindicar.

A poco que revisen las entradas que les enlazamos, se darán cuenta de lo mucho que nos gustan ambos autores, así que la aparición de una obra conjunta ya supondrán que nos hizo bastante alegría... Matizada al saber quién iba a ser el personaje protagonista. Y es que, en fin, Silver Surfer quizá no sea el personaje más atractivo, a priori, de la editorial, y su errática vida en las viñetas ya nos da una pista. Por supuesto, la cosa va con gustos, y no dudamos de que debe haber fans incondicionales del surfista calvo por ahí fuera. No es nuestro caso; confesamos haber sido incapaces, por ejemplo, de leer al completo la etapa clásica del personaje, aquella que dibujó maravillosamente The Big John Buscema, y que Stan Lee escribió con esa forma tan suya; Silver Suffer, ahí lo dejamos.

No nos queda más remedio que volver al tópico: no hay personajes malos, hay malos guionistas, etc. Y es que no hemos podido más que rendirnos al acercamiento propuesto por nuestro equipo creativo. Quizá el problema con el Surfista Plateado sea similar al que tienen otros personajes demasiado poderosos, tipo el Doctor Extraño o El Espectro; bien como Deus ex machina, menos bien como protagonistas de sus propias aventuras, porque, a ver, ¿cómo proponerles retos a la altura de sus capacidades? ¿Cómo empatizar con seres que arreglan prácticamente cualquier situación, literalmente, moviendo un dedo? Ya sabemos que Neil Gaiman se las arregló más que bien en la ya clásica The Sandman con premisas de este tipo, pero claro, su cómic no fue precisamente de superhéroes al uso, y sus soluciones difícil aplicación tendrían aquí. Así que, ¿cuál es el acercamiento de Slott a la serie?

Pues bien, en la base se encuentra la idea de potenciar, precisamente, aquello que de extrañeza, de distanciamiento casi divino provoca el personaje de Silver Surfer. Un tipo que maneja el poder cósmico para hacer prácticamente cualquier cosa y que, congruentemente, es más bien rarito desde la perspectiva de un mero mortal. Y, aquí está la clave, Slott le proporciona -de un modo quizá algo forzado, pero efectivo, que es lo que cuenta- una compañera humana, una mujer común y corriente que se ve de algún modo obligada a compartir sus aventuras. El contrapunto no sólo nos sirve para ver reflejadas nuestras propias ideas sobre el surfista, sino que también consigue humanizar al personaje, hacerlo más cercano a través de la visión de Dawn, co-protagonista del cómic. A ésta se añade su hermana gemela, Eve, entre las cuales también se produce un contraste que también tiene consecuencias en uno de los temas de fondo que plantea la historia: el apego a un lugar, frente al espíritu aventurero y las ansias viajeras. En fin, es una fórmula vieja: el extraterrestre y el humano, la extrañeza y la familiaridad, embarcados en el descubrimiento mutuo. Ahora bien, dar con la fórmula no es, obviamente, garantía de aplicarla bien; por suerte, aquí Slott lo consigue, y con nota. Por lo demás, no echamos en falta otras constantes del guionista, como su sentido del humor, sus conocimientos sobre el universo superheroico que escribe, o los guiños meta, todo ello para darnos un principio de colección más que satisfactorio, con unos protagonistas muy bien dibujados, tramas interesantes, algún momento emotivo y, en suma, con motivos más que suficientes para querer continuar leyendo la colección.

A este muy buen guión se le añade, y de qué manera, un Michael Allred que ha puesto lo mejor de sí mismo en esta serie. Si han echado un vistazo a los comentarios de este blog que les enlazábamos más arriba ya saben cuánto nos gusta este artista y los motivos, así que no insistiremos; lo mismo vale para la labor de Laura, una colorista de lo mejor que hay y cuyo estilo casa a la perfección con el de su marido para formar uno de los mejores equipos artísticos, en nuestra opinión, de los que hay actualmente en activo. Nos consta que en el fandom marvelita hay no pocos detractores de los Allred, cosa que hasta cierto punto podemos entender, ya que su estilo no es precisamente el canónico de la Casa de las Ideas; y ya saben que de gustibus non est disputandum. Ahora bien, los que disfrutamos de su arte encontramos en este tomo al mejor Allred, así que, si son fans, no lo dejen escapar.

En conclusión: esta serie nos ha parecido una buena muestra de cierta tendencia de la Marvel actual, que recupera en parte el espíritu arriesgado y "alternativo" de hace unos años, y pone al frente de un personaje no todo lo popular que se quisiera a un equipo creativo con talento y suficiente libertad como para contar buenas historias y dibujarlas con entusiasmo. Mientras subsistan al menos un puñado de títulos así en el catálogo de las majors americanas, difícilmente les daremos la espalda aquellos lectores a los que los crossovers, golpes de efecto, y actitudes conservadoras disfrazadas de revolución nos tienen ya algo cansados... Si es que alguna vez nos llegaron a interesar.

5 comentarios:

Álvaro Pons dijo...

Entretenidísimo!

Werewolfie dijo...

Excelsior! <3

FHNavarro dijo...

Pendiente de compra.

Werewolfie dijo...

Ya nos contarás. Te guste más o menos la historia, bueno, son los Allred, y eso, si te van, ya justifica la compra. :___)

FHNavarro dijo...

;)

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