LOS REPARTIDORES DE CERVEZA, de Pau

Pau - Los repartidores de cerveza
Algo debe tener la isla de Mallorca que ha dado o acogido a tantos autores de cómic de primer nivel. Es que es una lista interminable: Max, Pere Joan, Álex Fito, Rafa Vaquer, Gabi Beltrán, Tomeu Seguí, Tomeu Pinya, Guillem March, Linhart, Josep "El Joven Lovecraft" Oliver, Tomeu Morey, Paco Díaz, o el autor del que hablaremos en un momento, Pau... Tenemos en la nómina a dos Premios Nacionales de cómic -Max y Tomeu Seguí-, a clásicos del boom del cómic adulto que siguen en activo, a gente que ha publicado en toda revista de cómic habida y por haber, y/o en editoriales francobelgas y norteamericanas -incluyendo Marvel y DC- y, por supuesto, a "jóvenes promesas" que seguro seguirán dando mucho de qué hablar. Capítulo aparte merece la presencia de varias editoriales que se han significado en la edición de comics -Dolmen, Inrevés (por donde andaban Max y Pere Joan), Esquitx y la extinta Recerca-. Teniendo en cuenta que Mallorca es un lugar relativamente pequeño y con no demasiada gente "residente" -otra cosa son los turistas, claro-, por no decir que su economía no se basa precisamente en la producción cultural, es cuanto menos chocante que, como dicen en este artículo que abunda en el tema y cuya lectura les recomiendo, "Mallorca es el lugar de España donde más dibujantes hay por metro cuadrado". Supongo que en otros lugares donde también abundan los autores de nivel -el notorio caso gallego, sin ir más lejos- podrían discutir esta afirmación, pero no se trata de establecer comparaciones ni de pretender superioridades o inferioridades. Simplemente, es algo que llama la atención y, en todo caso, el trabajo de los autores citados es, creemos, muy reivindicable, independientemente de su accidental procedencia.

Pau, por su parte, es un mallorquín muy conocido en la isla, entre otras cosas, por haber llevado a cabo una tira humorística en uno de los periódicos locales de referencia, el Diario de Mallorca, durante bastantes años. En realidad, es un autor bien curtido ya desde el mundillo fancineril, y tiene una carrera más que meritoria, plagada de reconocimientos y trabajos de lo más variopinto publicados de manera tanto local como nacional y foránea. Y una excelente muestra de su buen hacer es el tomo, publicado por Glenat, que recopila todo el material -que sepamos- con Los repartidores de cerveza, quizá los que habían sido sus personajes más conocidos hasta ahora a nivel nacional... Algo que sus Atlas y Axis parecen dispuestos a cambiar.

La carrera editorial de Ebro, Irina y Sobrasado ha sido algo dispersa, y a lo largo de los años han ido viendo la luz diferentes aventuras, de extensión variable, por aquí y por allá. Nacen como un proyecto enviado a un concurso organizado en su día por la añorada revista El Víbora -consiguiendo el primer premio-, y continúan en diferentes editoriales y revistas -Creativa, Inrevés, Ediciones de Ponent, Cretino, Recerca, Top Tuning-. Finalmente, Glenat recopila todo el material publicado, junto a bocetos, portadas, pin-ups y una autoentrevista del autor en un tomo publicado hace ya un tiempo. Éste tiene, así, las ventajas y los inconvenientes de una publicación de este tenor: por un lado, reúne un montón de historietas cuyo rastreo sería más bien complicadillo de seguir atendiendo a sus lugares de publicación originales; permite ver la evolución del autor y los personajes; y sirve como buena muestra del talento de l'amo en Pau. Por contra, la heterodoxa procedencia y cronología del material hace que el resultado pierda consistencia y unidad, con historietas en blanco y negro, otras en color, unas con un dibujo más cuidadoso, otras no tanto... Además, arrancadas de su contexto pueden hacerse algo "extrañas" -a mí me pasó especialmente con la última, con muchos elementos de tuning metidos de manera algo forzada, pero es que debe ser la que se publicó en la revista Top Tuning, y claro...- Como curiosidad, decir que el aspecto del villano de la última historieta, Massi, está basado nada menos que en Max; Pau cuenta que dibujó la historia, avisó a su "víctima" y éste no le respondió hasta tiempo después, en una presentación pública del cómic, donde Max, haciendo gala del sentido del humor y bonhomía que le caracteriza, se refirió al hecho diciendo que, en realidad, Pau había parodiado a Max porque envidia su melena (el primero es más bien calvito...)

Lo que queda de la lectura es la impresión del inmenso talento de Pau. Dotado como pocos para el humor, combina gags visuales con diálogos absurdos y situaciones descacharrantes en una fórmula tan personal como efectiva. Además, tiene un auténtico don para el dibujo de cómic, con una narrativa y un lenguaje visual heredero de ciertos clásicos, pero con un estilo propio. Quienes le hemos visto con un lápiz -o un boli- en la mano sabemos de su facilidad para dibujar, en un momento y sin referencias visuales, prácticamente cualquier cosa, y dibujarla bien. Imagino que los años desarrollando diariamente una tira de prensa curten, pero se necesita además, supongo, de ese "plus" misterioso que la práctica en todo caso puede pulir, pero no necesariamente otorgar.

Hecha esta aproximación a Pau y a Los repartidores de cerveza, ya sólo nos queda recomendarles que visiten su web y, por supuesto, que traten de hacerse con sus comics. La reciente publicación del citado Atlas y Axis puede servirles como excusa para buscar otros trabajos del autor -en su web encontrarán más cosas-, que seguro que se quedan con ganas de más. Y como última nota, si entienden algo de esa lengua e idiosincrasia asociada tan marciana como es la mallorquina, échenle un vistazo al famosísimo -en Mallorca, se entiende- doblaje de Braveheart perpetrado por Pau y Xemi Morales, Vaig Fort, un auténtico fenómeno local del que, si no son de por aquí, les aviso, no entenderán un pimiento.

Nota: la imaquen la he robado vilmente de sa gueb den Pau. Me temo que no envíe a Ebro a que se la devolvamos a mamporrasos, tuadeu.

Archivo del blog