DAVID BORING, de Daniel Clowes

David Boring - Daniel Clowes
Tengo una relación con la obra de Daniel Clowes lo suficientemente extraña y ambivalente como para hacerle una suerte de justicia metapoética a sus propios contenidos. He leído, al menos, todo lo que se ha recopilado en tomo en nuestro país (que no es poco: si no me dejo nada, eso incluye Como un guante de seda forjado en hierro, los dos tomos de Lloyd Llewellyn, Ghost World, Caricatura, 20th Century Bola Ocho, Pussey!, Ice Haven y este David Boring; todos ellos, excepto Ice Haven -que sacó Random House Mondadori-, editados por La Cúpula). Y sin embargo... Veamos: lo primero que leí fue Como un guante de seda forjado en hierro (frase, dicho sea de paso, sacada del clásico de la psicotronía cinematográfica Faster, Pussycat! Kill! Kill! de Russ Meyer), en su primera edición castellana en grapas. Lo cierto es que me encantó, un puro delirio bizarre que situaría junto a Ed, el payaso feliz de Chester Brown, El Borbah, Big Baby y Skin Deep de Charles Burns (Black Hole es otra historia) o Succión de Dave Cooper en mi podio particular de tebeos "raruzcos". Luego vino Ghost World, y lo cierto es que también me gustó bastante esa historia agridulce de teenage angst... desde luego, bastante más que la película (donde el director, que ya había rodado una película documental sobre Robert Crumb, hizo una especie de "mezclote" entre la historia de Clowes y su propia obsesión reflejada con el patriarca del underground yanqui). Y siguió David Boring, del que luego les hablo...

Ahora bien, los trabajos que más parecen haber recibido el beneplácito de la crítica "cultureta" (Ice Haven, Caricatura, incluso Pussey!) me dejaron con la mosca detrás de la oreja. En general, y en algunas conversaciones he coincidido en esto con algún amigo, quizá un problema con Clowes es que nos deja algo "fríos". Es algo relacionado con su manera de narrar, quizá, con ese dibujo tan "soso", formal y de aspecto algo anticuado... O con el tipo de personajes sobre los que escribe, con vidas nada edificantes y al tiempo faltos de chispa, muchas veces cínicos, desengañados o indiferentes... O simplemente desagradables. No sabría concretarlo, pero la impresión está ahí. Ahora bien, con al menos las tres obras citadas algo venía a empeorar la cosa: me pareció detectar cierta pretenciosidad, cierta artificiosidad, casi como si el autor estuviera escribiendo directamente en un registro "culto" que no dejaba de sonarme impostado. A ver, leyendo uno de mis tebeos favoritos, el Black Hole de Charles Burns, por ejemplo, nada de eso ocurre, al contrario. Pese a los elementos más o menos fantásticos, las alucinaciones, etc., no hay reflexiones "trascendentes", no hay frases grandilocuentes ni moralejas pseudofilosóficas: lo que hay es lo que Burns nos cuenta, las "reflexiones trascendentes" y lo demás quedan, en todo caso, para el lector... Particularmente, es lo que prefiero en este tipo de obras.

Daniel Clowes, en cambio -y como a veces también, por ejemplo, Adrian Tomine- no siempre obra de este modo. Y no puedo evitar que me rechine. Encima, en Ice Haven especialmente trata de ponerse "postmoderno" con su estilo de dibujo, acercándose un poquito a la senda de Chris Ware... Lo que no deja de molestarme en cualquiera de estos ejemplos es que me da la impresión de que están todos ellos enviando un mensaje demasiado explícito, demasiado dirigido al lector -y, sobre todo, al crítico- "gafapasta": "eh, son comics, vale, pero también es Arte y estamos llenos de Profundidad". Unos filósofos-artistas, vamos. A Chris Ware lo salvaría -aunque ya he dicho muchas veces que no me gusta, pero eso es aparte- porque el nivel de su talento y de su renovación estética y narrativa del medio da argumentos más que suficientes como para autojustificarse; a Clowes y Tomine, cuando se ponen en ese plan, para nada. Es lo que tiene escribir, por ejemplo, una historia "existencialista" en la que la reflexión sobre la situación, la moraleja de la historia, la hace el propio autor hablando a través de sus personajes, en vez de dejar que sea la historia misma la que muestre el acontecimiento y deje el lado reflexivo al lector... Que no todos los escritores son Marcel Proust, ni falta que hace.

"Caramba, Weregolfa, pensaba que sólo escribías sobre los tebeos que te habían gustado y, cuando no lo hacías, eras mucho más, ejem, diplomática". Ya. Pero es que todavía no he acabado.

Y es que hace muy poco volví a coger el David Boring, que sólo había leído una vez, cuando salió, y, aunque el recuerdo era grato, esas "malas impresiones" a las que aludía antes parecían haberse extendido retroactivamente a toda la obra de Clowes. Como, además, tenía algo olvidada la trama y demás, pensé en releerlo. Y lo cierto es que he recuperado el afecto a la obra del autor. Al menos a esas primeras obras que leí. Les cuento.

David Boring está, podríamos decir, a medio camino entre Como un guante... y sus obras más "realistas", tipo Ghost World. De hecho, se repiten algunos de los motivos de esas y otras obras del autor: la obsesión -en este caso, por un cierto tipo de morfología femenina-, el Holocausto, la adolescencia-juventud sin rumbo y de futuro incierto, los personajes esquinados y algo freaks (en el sentido televisivo, ya me entienden), las tramas folletinescas, el mundo del cómic -como metarreferencia, uy, qué palabro tan majo-, el cine casero, la condición del artista... Temas que, al menos en este caso, están bien ensamblados en una trama coherente, casi redonda -de paso, podría decirse que la historia es circular en al menos un sentido, si lo han leído lo entenderán-, que se lee con la soltura y el entretenimiento de un buen folletín pero, al tiempo, apunta a más cosas... Con una pretenciosidad bastante más disimulada que en otros comics suyos.

Claro que, igual es una percepción mía; tal vez debería releer justamente esos tebeos "molestos" y ver si alguna frase, algún fragmento en particular me puso la ojeriza entre ceja y ceja y, con ese molde, fui trasladándola al resto... No sería la primera vez que me pasa (mi tirria al Miracleman de Alan Moore tiene exactamente esa causa; todo por culpa de a) unas referencias incorrectas y forzadas a Heidegger y, sobre todo, Nietzsche, perfecta demostración de que no parece importar haber leído cuidadosamente a uno de estos autores -y qué delicado es esto, vaya- para apropiárselos; y b) unos textos pseudoliterarios, recargados y pedantescos, sobre todo hacia el final, que me resultaban estomagantes. Y ahora, antes de que vayan afilando los cuchillos, les recuerdo, por si no fuera lo bastante obvio, que ésta es mi opinión personal e intransferible y en absoluto pretende ser un juicio absoluto sobre la obra; ni siquiera es una opinión definitiva, no sería la primera vez que cambio ésta al releer... justamente lo que les estaba contando a propósito de Clowes).

Uy, me doy cuenta, yo venía a hablarles de un tebeo de Daniel Clowes y he terminado enrollándome como una persiana con cualquier cosa menos eso. O sí, ustedes dirán. El caso, al final, es que ahora me siento más que con ánimos de recomendar el David Boring de Daniel Clowes. Más allá de los peros, me he conseguido reconciliar con una obra singular dentro del medio, fruto de las propias obsesiones e intereses narrativos del autor, más que capaz de contar buenas historias y de dejar espacio suficiente al lector para que reflexione sobre lo contado. Dicen que los artistas, entre otras cosas, son aquellos capaces de captar la Weltanschauung de una época... No será una visión muy edificante, pero la que muestra Clowes sin duda dará cosas que pensar a los historiadores futuros. Espero.

5 comentarios:

Xelo dijo...

¡Cuánto me ha gustado este post/crítica, Wolfita! Inteligente, claro, honesto (y en el que estoy de acuerdo en al menos un 90%, je, je...)

"...antes de que vayan afilando los cuchillos..."
Eso pasa ultimamente cuándo alguién piensa por si mismo, y lo dice. Tienes todo mi apoyo y el de la Liga de los recogedores de carne picada :P

Werewolfie dijo...

Ejem... Me alegro de que te haya gustado, pero esas cosas no se dicen, Xelo; ya sabes, me sacas los colores y todo eso... :P

Y la próxima vez que vayas al MacDolar o al Burriking, pregunta a ver de QUIÉN están hechas las hamburguesas. Concretamente, pregunta por el especial de licántropa. ;)

Besico!

Anónimo dijo...

estoy de acuerdo contigo en todo, en especial en lo del crítico "gafapasta"(es que me ha hecho gracia jaja).y porfin alguien se artreve a criticar el Miracleman de Moore, ya era hora!

Werewolfie dijo...

Anónimo: tampoco pretendía generalizar con lo del crítico "gafapasta", que dicho así luego seguro que se da por aludido más de uno que no merece ese mote, por más que se lo quieran endosar... Por ejemplo, y personalizando, para mí Álvaro Pons es casi lo contrario de lo que caricaturizo un poco en el post; sí, es inteligente, escribe de maravilla, sabe un montón de cosas del medio y le gustan ciertos tebeos "cultos", digamos, y no son pocos los trolls que pasan por La Cárcel de Papel a escupirle "gafapasta" y lindezas por el estilo en la cara. Pero Álvaro trasciende la etiqueta: no es snob, no es pedante, es honrado con lo que escribe y a la hora de destacar sus preferencias, y no se deja deslumbrar por el quórum de la crítica, ésta sí, "gafapasta" a secas, pura impostura. Por mucho que ciertos "popes" del cómic alaben una determinada obra, si a él no le gusta, pues lo dice y, lo mejor, lo argumenta. Se puede estar de acuerdo o no, pero creo que su actitud es honrada y nada "gafapasta" en sentido peyorativo. Además, es respetuoso y tolerante con gustos ajenos -incluso cuando se le critica en plan troll, cosa relativamente habitual en la Cárcel, por desgracia-. Valga el ejemplo para trasladarlo a otra gente que también escribe en la tontosfera; que cada palo aguante su vela, que yo tampoco soy juez de nadie ni estoy exenta de "pecado" -lo que no quita que pueda dar puntualmente alguna opinión, claro-.

Y lo cierto es que yo tampoco he encontrado todavía ninguna reseña o comentario negativo sobre Miracleman, pero no dudo que, como las meigas, haberlas haylas. Sí he visto poner a parir de un burro otras "vacas sagradas" del palo como Watchmen, o The Sandman, o a Grant Morrison... Claro que una cosa es llevar la contraria con ánimo polémico o para llamar la atención, y otra que se me haya "escapado" la cosa en el contexto... De verdad que espero que nadie se ofenda, y por eso me he puesto la tirita antes de hacerme la herida, que luego pasa lo que pasa y ya tenemos algo de experiencia con el asunto. Poca, por fortuna, que la polémica no es precisamente lo que rige este blog, pero es que a veces algo que tú consideras la mar de inocente y sin mala intención parece atraer las iras de cierta gente...

Saludos.

Werewolfie dijo...

Ah, y dicho sea de paso y como offtopic: los que firmáis como anónimos, tenéis la opción de escoger en el menú desplegable la opción "Nombre/URL". La URL no es necesario ponerla -aunque podéis poner vuestro usuario de Twitter, MySpace, Facebook o lo que queráis-, pero así podéis usar un nick y así los demás podemos distinguir entre "anónimos", conservando vosotros el anonimato, si es vuestro deseo. No es que quiera obligaros a hacerlo, sólo sugiero la opción, por si no lo habéis tenido en cuenta.

Archivo del blog