BIENVENIDO A BOBOLANDIA, de Dupuy y Berberian

Bienvenido a Bobolandia - Dupuy - Berberian
Ricardo Esteban, el editor de Dibbuks, continúa añadiendo a su catálogo grandes autores del cómic actual y, en esta ocasión, nos sorprende con una obra del popular dúo Dupuy y Berberian, creadores, entre otros, del Señor Jean. Leído el tomo nos ha dejado una excelente impresión, así que pasamos a comentarles.

Hay, constata este cómic, una suerte de nuevo tipo social: lo que en Francia llaman "bobo", por bourgeois-bohème, y que no parece tener un término exacto para traducir al castellano. Sería una especie de mezcla entre los yuppies y los progres y/o perroflautas, en tanto se referiría a gente con posibles -burgueses- pero que adoptarían formas de vida y conciencias -más o menos impostadas- de tipo bohemio, sin renunciar, eso sí, al consumismo más compulsivo... De todos modos, quizá el mejor modo de entender a qué se correspondería la etiqueta dichosa es, precisamente, leyendo este cómic.

Dupuy y Berberian lo arman a base de historietas cortas, con un protagonismo coral y cierta recurrencia de los personajes de unas a otras, escribiendo su propia "comedia de la vida", con un tono humorístico pero al tiempo ácido, de apariencia liviana pero destructivo. Algo así como los Simpson, si los Simpson no fueran desde hace mucho, en el fondo, más que un constante condescender hacia y servir de puntal de todo lo que "critican", y un excelente ejemplo, por ello, de eso que algunos han llamado "modernidad reflexiva", donde la crítica es reflejada hasta ser reabsorbida y pasa a formar parte del statu quo. Pero eso es otro tema.

El cómic destila mala uva por los cuatro costados, sí, pero además está escrito de un modo inteligente e incisivo; hay crítica, sí, pero no moraleja fácil. Y desde luego no deja títere con cabeza: no sólo retrata a los "bobos", sino que también aparecen políticos corruptos -si hay algo que esté de actualidad... estoy por decir que la realidad supera a la ficción, ya saben-, el mundo del arte, las relaciones de pareja -de un modo nada condescendiente con las cuestiones "de género" en modo políticamente correcto-, el consumismo, el mercado inmobiliario, el ecologismo, la televisión... Mérito de los autores es el haber conseguido en tan pocas páginas tocar -y dar- tantos palos de un modo tan natural, como parte de una trama que tiene sus propios hilos conductores y que, como un mosaico, está formada de piezas pero todas juntas forman una imagen coherente.

Y es que uno de los aspectos, aparte del contenido, que para mí destaca del cómic es la habilidad para contar historietas de sus autores. Recogiendo lo mejor de la tradición humorística de la BD más o menos clásica, con sus historietas cortas y su tratamiento de personajes y sentido de la anécdota, y añadiéndole su propio estilo de nouvelle BD en lo formal -dibujo de aspecto apresurado, esquemático pero muy expresivo, tratamiento de la viñeta en la que el color redefine los espacios, rotulación manual, espacios de experimentación narrativa, etc.-, Dupuy y Berberian consiguen un cómic que no desdice su pasado pero cuyo aspecto es muy de su tiempo. Desde luego, ambos autores saben cómo aprovechar los recursos que la historieta pone en sus manos y consiguen, con ello, una obra intachable.

Mención aparte para la edición de Dibbuks, directamente de diez. El formato BDBook -más reducido que los álbumes tradicionales- no afecta al estilo de dibujo, que tampoco es que se caracterice por un grado de detalle extremo precisamente. Luego tenemos tapas duras, buena calidad de papel -mate- y de reproducción y, sobre todo, una tipografía manual que supongo trata de respetar la original. Se nota que en Dibbuks miman sus productos, y nosotros que lo agradecemos: así conseguimos hablar del cómic, y no de la edición, si no es para dejar caer que es buena...

Resumiendo: un excelente ejemplo de BD actual, un cómic satírico escrito con toda la inteligencia y el talento -que no es poco- de Dupuy y Berberian, divertido -a nuestro pesar, temo decir-, plagado de diálogos punzantes, situaciones ingeniosas y humor negro... Si se hacen con él, seguro pasarán un buen rato de lectura. Eso sí, afilen su sentido del humor y prepárense a reírse no sólo de los personajes del cómic, sino también de ustedes mismos; difícil será no verse reflejado en ciertos personajes, en ciertos momentos "demasiado" familiares. Y tomen nota...

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