ELRIC: PORTADORA DE TORMENTAS, de P. Craig Russell y Neil Gaiman

Elric - Portadora de tormentas _ P. Craig Russell - Neil Gaiman

En un bonito tomo en color y tapa dura -aunque de tamaño algo pequeño, la verdad- Planeta de Agostini nos trae la recopilación de la miniserie original que adapta la última novela del ciclo de Elric de Melniboné, el popular personaje de Michael Moorcock, Portadora de tormentas (Stormbringer). Todo ello adaptado y dibujado maravillosamente, en su línea habitual, por un clásico moderno como es P. Craig Russell.

El cómic se inicia, de todos modos, con un "extra" muy especial: una historieta escrita nada menos que por Neil Gaiman, con dibujo también de P. Craig Russell, y que cuenta una historia sobre un niño que lee los libros de Michael Moorcock... Una historia en la línea de Gaiman, el cual demuestra una vez más que es un hábil narrador que sabe muy bien a qué tipo de sentimientos apelar en el lector. En fin, un interesante aperitivo para lo que viene a continuación.

P. Craig Russell se ha convertido en todo un especialista en adaptar grandes sagas de tono épico. No es sólo que hubiera dibujado con anterioridad otras historias de Elric (para editoriales como Marvel o Pacific Comics), sino que ha llevado al cómic las historias de óperas como la Tetralogía de Richard Wagner, y también ha destacado dibujando a Conan... Por otro lado, su colaboración con Neil Gaiman no se limita a la historia corta anterior, ya que no sólo dibujó un número especial de la que quizá siga siendo a día de hoy el cómic más destacado de Gaiman, The Sandman, sino que ha adaptado Murder misteries y Coraline al cómic. En todo caso, la dilatada trayectoria de P. Craig Russell y su excelencia en prácticamente todo lo que ha firmado le han ganado un lugar en las preferencias de muchos aficionados, entre quienes nos contamos.

Entramos ya en la adaptación de Espada de tormentas. Desde mi punto de vista, lo más interesante del cómic es sin duda el dibujo: P. Craig Russell es todo un maestro, y llevar a imágenes todo el universo de Moorcock es un reto que lleva a cabo de forma más que notable. Hay que buscar las influencias del autor en los pintores prerrafaelistas o en el Art Nouveau (la huella de Alphonse Mucha o Aubrey Beardsley se deja notar en su obra) tanto como en los clásicos de la comic-strip (el Alex Raymond de Flash Gordon, o ciertos guiños al Milton Caniff de Terry y los Piratas, por ejemplo). Sus imaginativos diseños, llenos de volutas y filigranas decorativas, son una de sus señas de identidad y, en un cómic de fantasía épica como éste, no pueden estar mejor traídos. Sus figuras humanas, siempre de contornos bien trazados, aparecen muchas veces apenas esbozadas, dando una impresión entre etérea y caricaturesca, contrastando con ciertos planos cercanos en los que el entintado genera sombras a base de rayado, dando un tono más ominoso a personajes y expresiones. Ahora bien, P. Craig Russell no es un mero ilustrador, sino que domina a la perfección los recursos narrativos, algo de agradecer en una historia más bien densa y algo comprimida como ésta.

Y es que, y he aquí uno de los peros que, para mí, tiene esta adaptación, quizá se note demasiado la base literaria del cómic. Es decir, aparte de cierta sobreabundancia de texto en algunos momentos del cómic (aunque en otros Craig Russell se las arregle para intercalar incluso escenas mudas), la impresión general es la de que la historia se halla en exceso "comprimida", que a menudo hay demasiada información por página y que ésta a veces no "respira". A esto se añade el que los textos -cosa de la novela de Moorcock, sin duda, que confieso no haber leído (ni tener demasiado interés en ello, la verdad)- sean de una calidad literaria, seamos finos, algo dudosa. Seguramente tenga que ver en esta percepción mía el hecho de que no sea especialmente aficionada a la "fantasía heroica" -ni a la fantasía en general, vaya, a la línea abierta por Tolkien en adelante-. Ahora bien, los aficionados a este tipo de literatura sin duda opinarán de muy otro modo, y bien que lo celebro. Porque, repito, para mí lo que justifica el tomo -y sobradamente- es el maravilloso dibujo de P. Craig Russell, así que si además son capaces de gozar de la historia, la experiencia será completa.

En suma, un cómic realmente precioso y una excelente muestra del enorme talento de P. Craig Russell. Sus fans desde luego no salimos de él decepcionados, antes al contrario, y por mí puede seguir dibujando las historias que le venga en gana siempre y cuando se mantenga, cuando menos, a este nivel. Además, la historia sin duda encantará a los fans de Moorcock y aficionados a la fantasía épica de "espada y brujería". Lo único a lamentar es el tamaño algo pequeño del tomo, como decíamos, que desluce algo el dibujo... Pero a cambio, lógicamente, el precio resulta más asequible. En fin, sólo tienen que hojearlo en su librería; si P. Craig Russell consigue, como a mí, hechizarles con su arte, ya tienen la compra más que justificada.

2 comentarios:

Silk Spectre dijo...

Tienes razón, más parece por momentos un relato ilustrado que un adaptación, con lo que la lectura se hace farragosa en algunos pasajes. Tampoco está Craig Russell al mejor nivel, aunque nunca deje de ser quien es: demasiadas viñetas sin fondo, demasiado poco trabajada la narrativa en aquellas comprimidas ocasiones. Interesante pero una relativa decepción.

Werewolfie dijo...

Bueno, quizá yo no sea muy objetiva a la hora de valorar el dibujo de P. Craig Russell, pero a mí me sigue pareciendo una maravilla. El problema está, como dices, en el guión en sí, demasiado "comprimido"... Y la lectura es algo farragosa, de acuerdo. Pero así y todo P. Craig Russell se las arregla, como decía, para meter algunas páginas con vinetas más grandes e incluso sin texto, lo cual "desengrasa" un poco y le permite un mayor lucimiento, en mi opinión.

Saludos.

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