THE MIGHTY 1, de Peter Tomasi, Keith Champagne y Peter Snejberg

THE MIGHTY 1, de Peter Tomasi, Keith Champagne y Peter Snejberg
Entre las novedades de este mes de Planeta de Agostini Comics encontramos el primer tomo recopilatorio (de dos) de esta peculiar miniserie, obra de Peter Tomasi, Keith Champagne (guión) y Peter Snejberg (dibujo). Peculiar, entre otras cosas, porque, pese a aparecer bajo el sello DC Comics, se trata de una historia que parece transcurrir fuera del clásico universo de ficción, con personajes de nuevo cuño, y con un tratamiento que no podrá menos que recordarnos a otros títulos -como el relativamente reciente Supreme Power o el ya clásico Watchmen-. En este tomo encontramos los primeros seis episodios de la publicación original y, a falta de que llegue el segundo y podamos ver hacia dónde transcurre la historia, podemos avanzar algunas de nuestras impresiones sobre el cómic.

Bien, lo primero unas palabras sobre el "tono" de la historia. Estamos ante una de esas narraciones que, abierta la caja de Pandora por la revolución ochentera capitaneada por Alan Moore, Frank Miller y demás, nos ha llevado a la "deconstrucción" -no saben lo que odio la palabra en este contexto- del superhéroe. Algo que, dicho de modo más llano, ha permitido que los superhéroes, tanto los personajes clásicos como otros de nuevo cuño, sean, simplemente, metahumanos. O humanos a secas, con poderes, pero con el mismo tipo de problemas y comportamientos del resto de mortales. Que esto, por lo demás, haya servido como excusa para convertir a los "superhéroes" en tipos dignos de figurar en los ejemplos del Psychopathia sexualis o cualquier manual de patologías psiquiátricas, es algo sobre lo que deberían pasar expediente a los guionistas porque, lo que es a mí, y aunque sólo sea por un algo estadístico, como que no me termina de cuadrar. Las sangrantes parodias de alguien que explícitamente odia a los superhéroes -Garth Ennis- se quedan cortas ante los propios personajes parodiados, tal y como estos vienen actuando en sus propias series, en algunos casos. En fin, es la moda, o la tendencia, o lo que sea; y se ve que a los fanboys no les disgusta, pues se siguen vendiendo ese tipo de tebeos. En fin, cuestión de gustos; poca discusión puede haber al respecto.

El caso: The Mighty presenta al "superhombre americano". De alcance mundial. Un tipo que es un sosías poco disimulado de Superman, y en apariencia bien similar en todos los aspectos, tanto morales como de poderes y demás. Salvo en el hecho de que éste no es de origen alienígena, sino norteamericano, al menos, por lo que sabemos hasta ahora. Curiosamente, el cómic no va a centrarse directamente en este personaje de forma directa, sino que lo hará de forma oblicua, a través de los ojos de el auténtico protagonista de la narración, un hombre común y corriente cuyo destino, sin embargo, está ligado al del superhombre. Será mediante este tipo corriente que iremos descubriendo progresivamente que nuestro superhéroe quizá no lo sea tanto, y que hay muchos "secretos y misterios" escondidos tras la fachada del metahumano en esquijama...

Si de puntos de interés se trata, no puede negarse que los tiene. Los guionistas van dosificando la información, y van dejando caer pistas hacia nuevos giros argumentales que convierten progresivamente la trama en algo completamente distinto de lo que pudiera parecer al inicio. También es notable el recurso al personaje "secundario" que se convierte en la voz de la narración y en principal protagonista, dejando al "superhéroe" en un relativo segundo plano, como interés principal de la historia, pero apareciendo de un modo más, decíamos, oblicuo. Si se lee como historia de intriga, casi como una novela de espías y conspiraciones, pues no resulta desagradable, al contrario.

Y, además, el cómic cuenta con el dibujo de un eficaz Peter Snejberg, un viejo conocido de los lectores de Vertigo que, además, ilustró una temporada de la serie de Starman de James Robinson, entre otros trabajos de cierta relevancia. Su estilo, por definirlo rápido, tira hacia la línea de negros muy contrastados y trazo grueso que tan buenos resultados da a gente como Sean Phillips. Narra con soltura y domina bien todos los aspectos técnicos de su arte, así que por este lado el cómic es intachable, diría yo.

Sería injusto dar una conclusión demasiado cerrada de una serie que sólo ha alcanzado la mitad, así que de momento podemos decir tan sólo que me ha parecido una narración sólida, entretenida y con sus puntos de interés. Tiene sus sombras, quizá, pero yo las asocio más bien a mis fobias personales, así que no insistiré en ello. Además, el dibujo es solvente y, para mi gusto, agradable, así que la lectura está justificada. Ahora es su turno de decidir si darle una oportunidad o no a este cómic.

2 comentarios:

El gotico dijo...

Lo he visto entre las novedades de este mes y me ha dado pereza, la verdad. La propuesta aburre, más en un momento en el cual Morrison esta recordandonos a todos que madurez no es sinonimo de hiperrealismo y que para destrozar heroes nadie es mas divertido que Ennis. Ademas, el nombre de Tomasi no consigue que uno se compre otro tebeo sobre la deconstrucción del "superhombre" nihilista.

Werewolfie dijo...

Bueno, dejando eso que dices de lado, el tebeo está bien. Quizá sea "dejar de lado" lo que a priori quisiera ser más importante en el cómic, pero...

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