IBÉROES: LA GUERRA DE LAS ROSAS, de Íñigo Aguirre y Javier Tartaglia

Ibéroes de Íñigo Aguirre y Javier Tartaglia
Acompañado por cierta repercusión mediática, realmente notoria para un cómic de un autor casi novel, llega a las librerías la primera entrega del cómic Ibéroes, titulado La guerra de las rosas, obra de Íñigo Aguirre (guión y dibujo) y Javier Tartaglia (color). Y lo hace además en unas condiciones casi inmejorables, en un cómic de grapa "de los de toda la vida" que nada tiene que envidiar en cuanto a calidad de edición a los de las editoriales "grandes", y a un precio más que competitivo.

Pero, ¿a qué se debe el interés en este cómic en particular? Pues, seguramente, a que es un cómic que presenta algo así como un grupo de superhéroes puramente ibéricos en un mercado dominado por los metahumanos de procedencia norteamericana y, en menor medida, asiática. No es, desde luego, la primera vez que se hace algo similar (me vienen al recuerdo los inefables Iberia Inc., por no mencionar al Supergrupo que apareció en las primeras aventuras de Superlópez, y cuyo regreso es, al parecer, inminente). Pero lo cierto es que hace ya bastantes años, al menos que yo sepa, que no aparecía en nuestro país una serie de este tipo que pudiera hacerle un poquito siquiera de sombra a los clásicos -o no-tan-clásicos- metahumanos de Marvel y DC.

El planteamiento de Íñigo Aguirre parece, a priori, bastante sugerente. Mezclando ciertos lugares comunes del cómic de superhéroes yanqui -un supergrupo, un villano megalómano- junto con un toque de esperpento muy hispano -sólo hay que ver lo bizarro de los componentes del grupo, con una heroína hecha de gominola o un personaje que resulta algo así como un clon de Valle-Inclán... o el mismo Valle con poderes-, el cómic mezcla una trama de fantasía y aventuras con el humor, plagando la historia de guiños al fandom mallero. Y, de hecho, la lectura es entretenida, suficiente para pasar un rato sin mayores pretensiones.

Ahora bien, terminado el cómic, a mí al menos me ha quedado la impresión de que la cosa podría haber dado más de sí. Debo decir que agradezco particularmente el que el autor no haya mimetizado simplemente la tendencia "de moda" dentro del cómic de género yanqui actual, presentando una historia "seria", "oscura" y "adulta", y que haya permanecido fiel a ciertas convenciones del subgénero ya "pasadas de moda", como la norma de no matar que fue casi sagrada durante décadas (y no falta la referencia a The Authority, paradigma de la tendencia actual). Ahora bien, así como la mencionada Iberia Inc. trataba de tutear de algún modo la producción norteamericana, siguiendo clichés muy similares y diferenciándose en la ambientación hispana de la serie, estos Ibéroes se mueven entre la autoparodia y el juego referencial, sin alcanzar identidad propia ni aproximarse en igualdad de condiciones a los que son sus referentes ineludibles. Con ello, a mi entender, se queda la cosa en una especie de "tierra de nadie", en el que no me termina de funcionar como simple parodia -entre otras cosas, porque su sentido del humor tampoco es que me haya llegado especialmente-, y mucho menos como "tebeo de superhéroes con personajes ibéricos" -que, pese a otro tipo quizá de defectos, sí pudo ser la inevitable referencia de Iberia Inc.-

Sobre el dibujo, las habilidades de Aguirre parecen más que suficientes para un cómic de este tipo, y su calidad por esta parte no me parece que desmerezca -aunque tampoco eleve demasiado- el conjunto. El color de Javier Tartaglia, por su parte, demuestra la profesionalidad y saber hacer del artista.

En resumen, un tebeo entretenido y curioso que no pretende, explícitamente, nada más -y nada menos- que eso, entretener, pero que debo reconocer que ha decepcionado un poquito mis expectativas. A pesar de lo cual espero que esta primera entrega funcione lo suficientemente bien como para que Íñigo Aguirre pueda dedicarle más tiempo y entrega a la serie, y que veamos evolucionar y crecer a unos personajes que, esto sí, considero que tienen un gran potencial y que pueden traernos muchas alegrías en un futuro. Y de paso, a ver si alguien más se anima a seguir por la vía abierta -de nuevo- por Aguirre, que el tebeo, ejem, "de autor" y "gafapasta" en general puede estar muy bien, pero ya saben que en la variedad está el gusto.

1 comentario:

Selvatico dijo...

Saludos especiales a los creadores y miembros de werewolfshow.
El editorial de ibores guerra de las rosas esta super.
La historia se ve bastante interesante.
Espero que llegue a mi isla para comprarla.

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