CLÁSICOS DC: BATMAN Y LOS OUTSIDERS 1, de Mike W. Barr, Jim Aparo, George Perez y Steve Lightle

Clásicos DC: Batman y los Outsiders - Mike W. Barr y Jim Aparo
Dentro de su línea Clásicos DC, Planeta de Agostini nos trae el primer recopilatorio de esta recordada serie de los años 80, Batman y los Outsiders. La serie constará de tres tomos, en el ya conocido formato de la línea, algo más pequeño que el comic-book habitual, bastante cargado de páginas (336) y, por esta vez, en color y a un precio más que interesante: 18,95 euros. Así pues, recuperamos un cómic, no sé si "clásico", pero sí con unos cuantos años a sus espaldas aunque todavía con valores que lo hacen más que digno de lectura, en color y con una calidad de reproducción muy buena, descontando la primera historia y alguna página por enmedio que salen del "temido y odiado por aquellos que juró proteger" escáner...

Ya sabrán -y si no para eso estamos- que la serie nació allá por el año 1983, como una especie de sustituta de The Brave and the Bold. La serie, conocida aquí por su reciente edición a cargo también de Planeta, presentaba por lo general a Batman haciendo team-ups con otros personajes de la casa, que iban alternándose en cada aventura. En cambio, la premisa inicial de Batman y los Outsiders consistió en juntar a Batman con un grupo fijo de compañeros, pasando a ser una serie "de grupo" siguiendo el modelo de las entonces muy populares Teen Titans y Legión de Superhéroes -que también han sido reeditadas recientemente-.

Ahora bien, el grupo que iba a acompañar a Batman iba a ser un grupo ciertamente peculiar, que no en vano iba a merecer el apelativo de "Outsiders". Tenemos por un lado a dos personajes que, aunque con una cierta trayectoria dentro de DC, no eran precisamente muy populares -Metamorfo y Rayo Negro-, y que habían alcanzado, como mucho, el status de secundarios, haciendo apariciones esporádicas por tal o cual serie. Y, por el otro, a tres personajes de nuevo cuño: Geoforce (o Geofuerza, en la edición planetaria), Halo y Katana.

La génesis de este peculiar grupo iba a marcar su status más o menos inmediato: tras una discusión con la JLA, Batman decide romper peras con el supergrupo y, después de diversas circunstancias que los unen, Batman decide ser el "tutor" de los Outsiders y compartir con ellos sus aventuras. Hasta aquí, simplemente la excusa para dar el pistoletazo de salida a la serie. Pero es en el desarrollo de la misma donde encontramos sus virtudes; a ver si consigo resumirlas, tal y como lo veo.

Lo primero es que la narrativa de la época era muy distinta de la de ahora. Las historietas solían ser "arcos argumentales" de uno o dos números, que incluían normalmente la presencia de alguna amenaza, el combate y la resolución del mismo (vamos, lo que ahora necesita de unas cuantas decenas de grapas repartidas en otras tantas series). Además, al bueno de Mike W. Barr le daba tiempo para incluir escenas más pausadas, donde nos permite introducirnos poco a poco en la vida personal de los protagonistas lejos del ruido de sables. Y es que cada personaje contiene un secreto o conflicto interno  (un sentimiento de culpa en Rayo Negro, un amor alejado por las circunstancias en Metamorfo, un pasado oscuro en Katana, el misterio de la identidad en Halo...) que forma tramas paralelas que tienen continuidad a lo largo de toda la serie, y que poco a poco van llegando a algún tipo de resolución (tendrán que leer el tomo para comprobarlo).

El caso es que la lectura cunde, entretiene y se devora sin prisa pero sin pausa. Los personajes son cercanos y es fácil empatizar con ellos; la acción, los misterios, las tramas paralelas y demás recursos narrativos mantienen el interés; y, cosa muy destacable, el arte de todo un veterano como Jim Aparo consigue que la narrativa sea nítida y fluida, la expresividad de los personajes notable y la lectura, en suma, placentera. Aparo es "perro viejo", conoce los recursos del medio al dedillo y dibuja de todo y todo bien, sin alardes innecesarios, poniendo el dibujo al servicio de la historia y no al revés. Hay dibujantes más "hot", pero para este tipo de cómic prefiero veinte veces a un Aparo que a un quemafotos, splashpagero o don posecitas de los que ahora se estilan. Profesionalidad, amiguitos, ese es Jim Aparo; lo que en el cine se llama un "artesano", en el mejor sentido de la palabra.

En suma: tebeo de superhéroes "clásico" en el sentido de lo que eran estos personajes en la era pre-Watchmen, o sea, acción, desarrollo de personajes, intriga y, ante todo, ganas de entretener. Yo había leído algunos números sueltos en su tiempo, pero la verdad es que leída de corrido la serie gana mucho (veremos en los dos tomos que restan, pero claro... viene Alan Davis, y eso, amigos, son palabras mayores). Si son capaces de resistir la reproducción directa del comic-book original (que eso es lo que es un escaneo, vaya) en las primeras páginas y todavía conservan esas ganas de leer un tebeo luminoso, con cierto carisma y sin mayores pretensiones que la de engancharnos a la vida de sus personajes y acompañarlos a través de sus peripecias, yo que ustedes le daría una oportunidad. A mí, desde luego, me ha convencido.

ENLACES:
Descripción editorial

Batman y los Outsiders en la Wikipedia (inglés).

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