APOCALIPSIS Z: LOS DÍAS OSCUROS, de Manel Loureiro

Apocalipsis Z: Los días oscuros, de Manuel Loureiro
Como les avanzaba, y cortesía de la editorial, hemos podido leer la continuación del muy exitoso libro Apocalipsis Z, de Manel Loureiro, titulado Apocalipsis Z: Los días oscuros. Edita Random House Mondadori, a través de su sello Plaza & Janés, y se pondrá a la venta, en principio, el próximo 15 de enero, así que ya falta menos... Y es que seguro que la legión de zombi-adictos que leyó el primer libro debe estar contando los minutos hasta la aparición de este segundo volumen. De momento, y si se fían de mi palabra, les aseguro que su paciencia se verá más que recompensada; doy por hecho que a todos aquellos a los que les gustó la primera parte se lo van a pasar pipa (esto es, sufrirán horrores, que de eso va) leyendo la continuación...

Por si queda algún friki despistado que haya estado de exploración por lo más recóndito del Amazonas o del Ártico y todavía no sepa de qué va el asunto, les comento que el autor, el abogado gallego Manel Loureiro, empezó hace un tiempo a escribir un blog en el que fue serializando una historia de zombis. El boca-oreja fue funcionando, y con el tiempo consiguió enganchar a una auténtica legión de seguidores... El relato se convirtió en un libro (editado por Dolmen), y el resto, como suele decirse, es historia. Sólo hay que tomar nota que esta segunda entrega viene de la mano de una de las multinacionales editoriales más importantes de las que por el mundo corren, que además parece haber apostado fuerte por Manel Loureiro y su Apocalipsis Z(ombi).

Pero vamos ya con el libro. En primer lugar, confieso de antemano no haber leído la primera parte, pero puedo asegurarles que no es en absoluto necesario para poder seguir a la perfección la segunda. Primero, porque en el libro se van dejando caer los suficientes detalles como para "ponernos al día" de lo ocurrido anteriormente; segundo, porque los personajes que vienen de la obra anterior son presentados de manera más que suficiente como para que sepamos todo lo que necesitamos saber sobre ellos; y tercero, porque la peripecia del libro tiene un principio, nudo y desenlace más o menos independiente. Desde luego, haber leído el primer Apocalipsis Z redondeará la experiencia de lectura, pero insisto en que cualquier lector puede lanzarse sobre la misma sin saber nada de lo ocurrido en el libro anterior. Lo que no podré hacer aquí es, obviamente, establecer comparaciones entre ambos; de todos modos, no albergo dudas sobre la continuidad de los dos libros y el interés que ambos revisten.

Sobre la trama, puedo contarles, sin desvelarles nada fundamental de su contenido (cuanto menos sepan antes de leerlo, mejor, créanme), que estamos ante una historia de zombis paradigmática (si tomamos como paradigma el establecido por George Romero en sus películas, ya clásicas, sobre el género). Ya saben, pues: muertos que regresan a la vida, movidos por instintos puramente agresivos, sin capacidad de lenguaje ni raciocinio, que contaminan con su no-vida a todo aquel al que muerden (y a esto son tremendamente aficionados, claro); mundo post-apocalíptico, en el que los puñados de supervivientes tratan de arreglárselas como pueden; y, quizá la clave del género, la auténtica amenaza en forma de la propia maldad inherente humana, siendo el enemigo crucial no el zombificado, sino el todavía vivo que, debido a bajas pasiones de todo tipo, es el que terminará trayendo la desgracia, bien a sí mismo, bien a los demás. Nada nuevo bajo el sol; eso sí, el contexto de la historia se mueve entre Las Canarias y Madrid, con personajes también mayoritariamente españoles, lo cual no deja de resultar algo menos común en un género dominado por las historias de procedencia y contexto yanqui.

Nada demasiado original, pero... horriblemente divertido. Loureiro comprende perfectamente tanto las claves del género como los recursos narrativos que hacen que el lector se quede pegado al asiento un capítulo tras otro, haciéndose muy difícil soltar el libro hasta haberlo devorado -nunca mejor dicho-. Buena parte de la trama transcurre entre dos situaciones paralelas, que se cuentan en capítulos alternos... Y cada capítulo termina en un cliffhanger de los de agárrate. Así, cuando terminas un capítulo con los pelos como escarpias deseando saber cómo van a salir de esa, te encuentras con la continuación de la trama paralela, que termina a su vez con otra situación límite, sorpresa o giro, y se retoma de nuevo la trama anterior... Y así todo el rato. Vamos, que no hay manera de dejar de leer, como les digo.

Me da que todavía quedan muchas historias por contar dentro del mundo de Apocalipsis Z, y que Loureiro está por la labor. Que el libro se va a vender como churros me parece una cosa de cajón de madera de pino, y que probablemente termine adaptado al cine y/o la televisión, también; tiempo al tiempo. Mientras tanto, vayan preparando sus balas de punta hueca y sus trajes de neopreno, apuntalen puertas y ventanas y no olviden ir acumulando víveres: el Apocalipsis Z va a llegar...

2 comentarios:

Athman dijo...

Excelente reseña, compañero. Como bien apuntaste el otro dia,coincidimos en nuestras opiniones.
Te sigo leyendo.

Werewolfie dijo...

Muchas gracias, Athman. Luego me paso por tu blog a comentarte algo...

Saludines.

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