MADAME XANADÚ 1 (recopilatorio), de Matt Wagner y Amy Reeder Hadley

Madame Xanadú de Matt Wagner y Amy Reeder Hadley
Madame Xanadú es un personaje ya con una cierta trayectoria dentro del Universo DC. Fue creada en 1978, y su aspecto gráfico es debido nada menos que al gran Michael W. Kaluta (quien ha realizado algunas cubiertas e ilustraciones del personaje realmente bellísimas). Su primera aparición tuvo lugar el citado año en el cómic Doorway to Nightmare, y desde entonces ha sido una presencia discontinuada pero con cierta insistencia en todo tipo de colecciones; primero, de forma más bien breve, con cierto protagonismo -diez números entre los cinco de Doorway to Nightmare, cuatro en su continuación, The Unexpected, y apenas uno con el propio nombre de la protagonista, Madame Xanadú-. Y después, como presencia secundaria en todo tipo de colecciones, generalmente con algo que ver con la magia (Blue Devil, The Spectre, Wonder Woman, The Books of Magic, Day of Vengeance... Una bibliografía no exhaustiva con sus apariciones puede verse aquí).

Madame Xanadú por Michael W. Kaluta
La Madame Xanadú de Michael W. Kaluta.

Ahora damos un salto y nos plantamos en la colección que hoy les comentamos: la serie Madame Xanadú, publicada dentro del sello "para adultos" de DC, Vertigo, a cargo del veterano Matt Wagner y la "joven promesa" Amy Reeder Hadley. La génesis del proyecto, junto con declaraciones de los autores y otras informaciones, puede leerse en esta excelente reseña a cargo de Raúl Martín en Zona Negativa, y a ella les remito inexcusablemente.

Así, ¿qué tenemos aquí? Pues, en primer lugar, Planeta de Agostini ha decidido incluir en su línea Vertigo Visions los diez primeros números de la serie original en un solo recopilatorio, con lo que éste alcanza las 240 páginas, en un libro en rústica, tamaño comic-book y a todo color. La edición en sí es impecable, pues incluye, además de los comics, una introducción a cargo de James Robinson y, al final del tomo, las diez cubiertas originales de Amy Reeder Hadley y dos alternativas, a cargo nada menos que de Frank Quitely y, cómo no, Michael W. Kaluta. Estas dos últimas son, créanme, dos auténticas joyas que les recomiendo que, como mínimo, hojeen cuando hagan una visita a su librería favorita; aunque las de Amy Reeder Hadley tampoco sean moco de pavo... aunque luego tengamos que poner algún pero a esta artista. Pero antes, hablemos un poco de la historia.

Comencemos siendo sinceros: abundan las reseñas no precisamente halagüeñas respecto a la serie. En general, con cierta razón, dentro de lo subjetiva que es siempre -perdonen la perrogrullada- la crítica de cualquier cómic. De nuevo, Raúl Martín en la reseña que les enlazaba más arriba resume, en mi opinión, muy bien los argumentos que pueden aducirse en contra del tebeo. Leídas unas cuantas por aquí y por allí, yo diría que al guión se le achaca básicamente, en primer lugar, el de tener unos referentes de los que casi llega a copiar ciertas cosas, sin llegar nunca al nivel de estos, lo cual le hace perder enteros. Y, en efecto, ecos de series como The Sandman de Neil Gaiman o Promethea de Alan Moore, por citar dos, es cierto que suenan de vez en cuando. Y yo diría que es cierto también que esas series están pero que muy por encima de esta Madame Xanadú. En segundo lugar, parece ser que la serie no llega a enganchar al lector, que genera cierta distancia, cierta sosería que nos aleja de implicarnos con los protagonistas y sus cuitas. La serie, por lo demás, transcurre sucesivamente en escenarios de cierta trascendencia histórica (la Camelot del Rey Arturo, la corte de Kublai Khan, la Francia de la Revolución, la Inglaterra de Jack el Destripador, la Nueva York en la que nace el Espectro...) Y se dice que esos escenarios parecen desaprovechados, que no son más que una especie de marco que resulta identificable por el lector, pero que no se le termina de sacar partido.

Por otro lado, a la pobre Amy Reeder Hadley también le han llovido bastantes palos. Con razón, creo, pues coincido en que esta dibujante tiene unas carencias a nivel narrativo, especialmente, que llegan a "cantar" bastante en ciertos momentos. Aquí paso un poco a su defensa. Es cierto que la dibujante ha tratado en esta serie de hacer composiciones de página en la que la viñeta rompe tanto con la forma como con la disposición habitual de ésta, haciendo que a veces no sepamos exactamente por dónde continuar leyendo. Con dos estilos muy distintos, tanto J. H. Williams III como Frank Quitely, por citar dos maestros de la actualidad, son muy aficionados a este tipo de experimentos narrativos; y claro, si comparamos -y es odioso hacerlo, sí, pero, reconozcámoslo, inevitable-, Amy Reeder Hadley sale perdiendo por goleada. También tiene en común con los dos dibujantes citados, diría yo, el trazo fino y detallista, muy trabajado, de sus dibujos. Pero donde en Williams III y Quitely encontramos soluciones muchas veces brillantes (lean si no Promethea o We3, por decir dos), en Amy Reeder Hadley vemos en cambio, a veces, un "quiero y no puedo" algo frustrante. Sí, yo aceptaría todo este tipo de críticas, pero...

Pero, en el fondo, me ha gustado su dibujo. Tal vez ha sentado mal a los fans de Vertigo, acostumbrados al estilo habitual de sello, más cercano, en general, a los estándares yanquis, que Amy Reeder Hadley opte en cambio por una especie de "amerimanga" que, por lo que leo, suele generar cierto rechazo entre los lectores de cómic norteamericano. Pero yo lo que veo en la autora es un esfuerzo por realizar una auténtica labour of love, un afán y un esmero cuidadoso puesto en cada viñeta, un ansia por dar lo mejor de sí misma en esta serie, consciente del escaparate privilegiado que una "novata" como ella tiene aquí. Si al final el resultado tiene, como se ha señalado, sus carencias y errores, de acuerdo; pero personalmente alabo el esfuerzo y el mimo puesto en el trabajo de la autora.

Por otro lado, reconozco que el dibujo me resulta estéticamente muy interesante. Quizá sea por la novedad que para mí supone este estilo, tan alejado, justamente, del típico dibujo que solemos encontrar en este tipo de comics. También hay que reconocerle un esmerado esfuerzo en la documentación para poder plasmar sucesivamente las diferentes épocas históricas y la multitud de personajes que aparecen en cada cómic. Además ha conseguido una ambientación, creo yo, francamente lograda en cuanto a la magia que impregna toda la serie. En suma, para mí el dibujo, con todos los peros que se le quiera poner, en el fondo me ha gustado y me ha hecho grata la lectura en este aspecto.

Pasemos ahora a la historia. Ya hemos comentado por encima algunos de los argumentos en contra del guión de Matt Wagner, un guionista con un cierto status "de culto" gracias a series como Grendel, Mage o Sandman Mystery Theatre. Eso sí, hay que decir que en su salto al mainstream, y pese a haber firmado títulos bastante reivindicables -me viene ahora a las mientes su Trinity, que me pareció un cómic bastante correcto-, no parece haberse convertido, pese a todo, en un artista especialmente hot, en un sentido comercial, aunque su obra haya recibido bastantes premios por parte de la crítica. Y no creo que esta Madame Xanadú vaya a cambiar mucho tal status...

Quizá el problema es que ésta sea una serie dentro del sello Vertigo. Pues la trama mezcla, no sé hasta qué punto con acierto, elementos más propios del cómic de mallas más o menos típico -los constante cameos de personajes como el Fantasma Desconocido, Etrigan, John Zatara o El Espectro apuntan por aquí- con otros más tipo Vertigo -como los desnudos, la magia o cierto tonillo de "cuento de hadas para adultos"-. Así, la serie parece quedar un poquito en tierra de nadie, a caballo entre, para entendernos, una serie de DC y otra de Vertigo, sin terminar de contentar a tirios ni a troyanos.

¿Mi opinión? Pues, en el fondo, fruto de un hecho muy subjetivo y casi accidental. El caso es que el día que lo leí tenía una especie de arranque lector de comics; hacía tiempo que no leía nada, y me entraron unas ganas locas de ponerme a ello. Ese día me leí prácticamente del tirón este tomo y dos más, bastante gordos también. Y ciertamente disfruté con todos ellos, no sé si tanto por la calidad intrínseca de los mismos o por, como digo, mis ansias lectoras. Claro que ayudó el que me gusten en general los tebeos en los que hay presencia de la magia (quienes me sigan ya sabrán que me encanta el Doctor Extraño clásico, desde Steve Ditko hasta Roger Stern inclusive, o series como la citada Promethea, que están entre mis favoritas). Además, a Madame Xanadú ya le tenía cogido el tranquillo gracias a otro tebeo que me ha gustado bastante, El Espectro de John Ostrander y Tom Mandrake.

Resumiendo, que el dibujo lo encontré, con todo, bonito, el guión entretenido y a los personajes ya les tenía cierto cariño. O sea, que, pese a reconocer los peros que otros han señalado con mayor o menor fortuna, disfruté el cómic y no puedo dejar de recomendarles que le den su oportunidad. Quizá sea una lectura que nos guste más a las chicas, aunque este tipo de argumentos sean, en el fondo, bastante chorras (oigan, que a mí me gusta hasta el Savage Dragon... ;) ). En todo caso, repito, denle una oportunidad a la serie. Quizá no llegue a ser de sus favoritas, pero la historia que Matt Wagner está desarrollando me parece que todavía tiene mucho que decir. Y la progresión de Amy Reeder Hadley me parece que puede ser espectacular, si aprende a narrar con mayor soltura y deja los experimentos para cuando haya adquirido mayor experiencia en el medio. En fin, si alguien se lo lee, no estaría de más que compartiera su opinión, que ya les digo que la mía está demasiado condicionada. Pero reitero que me gusta... Y contra eso, poco se puede argumentar.

2 comentarios:

Raúl Martin dijo...

Werewolfie, gracias por la mención. Sólo decir que me alegra el que te haya gustado el tomo. Independientemente de mi propia opinión, no hay nada mejor que saber que a álguien le ha agradado una obra de mi estimado sello Vertigo.
Además, por lo que he podido leer te gusta Kaluta. Si es así, te recomiendo que no te pierdas el próximo tomo (sin fecha de publicación todavía) donde este autor hace las labores de dibujante y portadista. El guión también recibe favorablemente el cambio y tienede a mejorar.
Te lo recomiendo, ya que a mí (detractor de la serie) me ha parecido mucho mejor que este volumen.

Werewolfie dijo...

Gracias a ti por pasar por aquí y por la estupenda reseña que hiciste, y que me ha servido bastante para escribir lo de arriba. Y espero con muchísimas ganas el próximo tomo ya que, lo has adivinado bien, ADORO a Michael W. Kaluta. Y no es que haya mucha cosa suya disponible ahora mismo, al menos en castellano, creo, así que es una gran noticia que dibuje los próximos números de Madeimoiselle X.

Saludines licántropos. :)

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