EL CORAZÓN CORONADO (integral), de Jodorowsky y Moebius

El corazón coronado de Alejandro Jodorowsky y Moebius
Mi amigo Manuel "Wakanda Comics" tuvo el detallazo de regalarme este enorme integral (¡gracias!), que recopila los tres álbumes de la serie original El corazón coronado, del judío chileno Alejandro Jodorowsky y el francés Jean Giraud, alias Moebius. Los títulos de los álbumes originales son, por orden, "La loca del Sacré-Coeur", "La trampa de lo irracional" y "El loco de la Sorbona".

Precisamente hace relativamente poco terminé de leer El Incal, la obra maestra que estos mismos autores crearan con anterioridad a este El corazón coronado, y ciertamente me había quedado con las ganas de leer más obras del mismo equipo... Que, si no me equivoco, aparte de las dos citadas, no hay más. He leído otros comics tanto de Jodorowsky como de Moebius, cada uno por su lado, y debo reconocer que, en general, me han gustado bastante más los del segundo que los del primero... El Garage Hermético, por ejemplo, me parece una auténtica maravilla. En cambio, ya les comenté que Megalex no me convenció mucho, precisamente (ahora que Norma lo redistribuye a precio reducido, tendrán una buena ocasión de comprobarlo por ustedes mismos). Ahora bien, en esta serie que les comento aquí, la química entre ambos autores funciona de nuevo a la perfección y nos trae una historieta que, si bien adopta un registro en apariencia al menos bastante distinto al de El Incal -tanto a nivel literario como gráfico, de hecho-, resulta, en mi opinión, más que interesante. Enseguida les cuento.

Primero, por lo que hace a la historia en sí, tenemos una trama que gira alrededor de un profesor de filosofía de la Sorbona, al parecer una especie de alter ego del propio Jodorowsky, ya no del todo joven, con problemas crónicos de evacuación intestinal -con diarrea, vamos-, extremadamente racionalista y, sin embargo, con una especie de "fantasma interior", rudo y violento, que le habla y que, obviamente, sólo él puede ver. Pues bien, a partir de esta figura, y mediante la aparición de toda una serie de personajes a cuál más estrambótico, se irá formando una especie de círculo mesiánico que no será más que una excusa para que Jodorowsky nos cuente su ya típica historia de iluminación interior, cambio espiritual, androginia, escatología -y aquí en los dos sentidos que reúne la palabra castellana- y demás cosas que resultarán habituales a los conocedores de la obra del chileno. Lo bueno del asunto es que los elementos humorísticos, que no dejaban de tener su importancia, por ejemplo, en El Incal, cobran aquí un mayor protagonismo, y la historia tiene momentos absolutamente descacharrantes. Algo que, y ahora vamos a ello, ha interpretado a la perfección el gran Moebius.

Y es que en esta obra, comparándola de nuevo con El Incal, es dibujo es de una apariencia mucho más apresurada, el trazo no es tan puntillista ni cuidadoso, y tiende incluso a la caricatura, especialmente en ciertos momentos o con determinados personajes -como el perro de la pordiosera "iluminada", que ya descubrirán (o habrán descubierto) en el cómic-. No es que Moebius haya dejado de dibujar los abigarrados fondos marca de la casa, rellenando la viñeta con su típico afán de representar todos los elementos que le parece deben estar presentes en la imagen, sino más bien que el trazo se nota mucho más rápido, menos perfeccionista que en otras obras (no hablemos ya de esa obra maestra que es Blueberry). Y el resultado, sin embargo, brilla a una altura inmensa, puesto que, entre otras cosas, concuerda perfectamente con lo que requiere la historia, y las bondades de su estilo -su narrativa, expresividad, etc.- permanecen intactas. La capacidad de Jean Giraud-Moebius para "metamorfizar" su estilo dependiendo del proyecto que tiene entre manos es proverbial, como no lo es menos que nunca pierde, con todo, sus señas de identidad, y que personalmente resumiría en una sola palabra: genialidad (y a veces GENIALIDAD!, tal vez, de acuerdo).

Y ahora una nota sobre la edición. Bueno, le daría una nota excelente -es todo lo que puede esperarse de una edición de este tipo: cartoné, formato grande, buen papel y reproducción... y no es exageradamente caro, teniendo en cuenta que lleva tres álbumes de una extensión mayor de la normal-, pero es que hay algo que me parece imperdonable: no están las portadas originales. Vale que el integral no incluya ningún boceto, ni artículo, entrevista, ficha de autores o, en suma, cualquier material de esos que suelen ponerse como "extras" en todo tipo de recopilatorios, pero es que el tomo lleva las páginas de tebeo peladas, sin ni tan siquiera las portadas de cada álbum individual. Lo que yo decía, un pifostio tremendo por la portada "repe" del All Star Superman, y en cambio de este ¿error? casi imperdonable en una obra de dos auténticos clásicos vivientes del cómic, ni una palabra que yo recuerde haber leído. Más de una vez me he preguntado a qué pueden deberse estos agravios comparativos, pero las respuestas que se me ocurren son mucho peores que mantener la duda, así que prefiero esto último.

Pero terminemos recalcando la buenísima impresión que nos ha dejado el cómic, otra joya a cargo de dos auténticos monstruos en lo suyo, que es hacer grandísimos tebeos. Quizá no sea El Incal, pero desde luego es un cómic que ningún buen aficionado debería dejar olvidado. No diría esto de Jodo, pero desde luego prácticamente cualquier cosa que lleve la firma de Jean Giraud/Moebius nunca nos sobrará en las estanterías.

Ah, sí. Quizá debería haber comentado algo, por aquello de que me toca más o menos personalmente, sobre la imagen de a) los filósofos, b) los judíos, c) los filósofos judíos, que aparece en el cómic. Pero, ¿saben qué? Que me encanta. ¿Para qué discutir más?

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