OUT, de Tomoko Ninomiya

OUT, de Tomoko Ninomiya
Ivrea nos trae este mes un nuevo manga de Tomoko Ninomiya, después de la descacharrante Vidas etílicas, editada aquí también por Ivrea, y la divertida Nodame Cantabile, serie en curso que aparece cortesía de Norma Editorial cada mes. Este Out, en cambio, es un tomo único, y contiene dos historias: aquella que da título al manga, y ¡Veremos quién gana! La primera aparece en forma de miniserial, a base de historietas cortas que repiten protagonistas, mientras que la segunda tiene un solo capítulo más o menos autoconclusivo. Les cuento un poco de qué va cada uno.

El primero, Out, nos trae a una peculiar pareja: la chica de turno, Mako, una ilustradora cuya carrera está empezando a despegar que comparte apartamento con Uta-Chan, un tipo algo misterioso que se dedica a actividades, digamos que no del todo honestas... El caso es que, pese a que la pobre Mako intenta poner algo de orden en su vida, algo la hace caer una y otra vez en los brazos del caótico Uta-Chan... Y el lío ya está servido.

La segunda, ¡Veremos quién gana!, es una especie de paráfrasis de Romeo y Julieta... En versión kendo (nipones, es lo que tienen). Las "familias" enfrentandas son en realidad dos maestros de este estilo de lucha... Y los amantes están empeñados en resolver su destino según el resultado de la lucha. ¿Delirante? Si ya conocen a Tomoko Ninomiya, no deberían extrañarse de estas cosas...

Ambas historias parecen más o menos a medio camino entre la absolutamente desquiciada Vidas etílicas (que sigue siendo mi historia favorita de la autora) y la más comedida (no mucho, en realidad, pero...) Nodame Cantabile, aunque quizá Out se acerque más a la primera y ¡Veremos quién gana! a la segunda. Hay motivos que se repiten en unas y otras obras (los personajes contrastados, algunos más tendente al orden, otros al caos; los apartamentos de soltero desastrados; las obsesiones con la comida; los personajes con jeta que parecen serlo de manera absolutamente inconsciente; el peculiar sentido del humor, a veces muy fino, a veces grosero y hasta escatológico...) Lo importante es que Ninomiya, para mi gusto al menos, siempre resulta entretenida, y confieso que a mí su sentido del humor suele hacerme bastante gracia. Y ya saben qué pasa con la comedia, si te gusta te puedes reir bastante, pero si no "conectas", no hay por dónde cogerla...

El dibujo es el típico de Ninomiya: un trazo muy fino, sencillo y funcional, pero al tiempo detallado cuando lo necesita y con una buena expresividad en rostros y posturas. La narrativa es muy clara, no hay nada de esas elipsis y primerísimos planos incomprensibles que utilizan algunos mangakas, con lo que el tomo se devora en un santiamén... Y deja, como poco, con una sonrisa. No está nada mal.

Así pues, un tomito recomendable para los fans de Tomoko Ninomiya que quieran verla en un registro algo más radical que en Nodame Cantabile, pero con las señas de identidad que han hecho popular al citado manga. O, simplemente, para aquellos que quieran probar con una comedia algo canalla "a la japonesa", sin temor a comenzar una serie que se eternice durante una infinidad de tomos. Puede ser un buen modo de probar algo de la autora antes de pasar a la citada Nodame Cantabile... sin quedar anonadados por los desvaríos de Vidas etílicas. Ya me contarán.

1 comentario:

Clara Moon dijo...

Me encanta vida etílicas y ando en la busqueda de un manga similar, alguno que puedas recomendarme?
Mu ybuena reseña :)

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