SUPERMAN: KRYPTONITA, de Darwyn Cooke y Tim Sale

Superman: Kryptonita, de Darwyn Cooke y Tim Sale
A veces no hay nada mejor para que te destrocen las expectativas que estar muy convencida de algo. Y ante este Superman: Kryptonita había algunos puntos sobre los que, a priori, lo estaba. En primer lugar, que Darwyn Cooke me gusta infinitamente más como dibujante que como guionista, y puedo presumir de haber leído la mayoría de los comics que ha escrito. En segundo lugar, que Tim Sale, todo y reconocer que es un dibujante como la copa de un pino, ni es especialmente santo de mi devoción ni, particularmente, me gusta su visión de Superman (tal y como aparecía en For all seasons me recordaba horriblemente al muñeco de Michelín). Y, por último, estoy convencida de que Superman es uno de los personajes con los que, al parecer, más difícil es escribir buenas historias: ya saben, tan buenazo, tan perfecto, tan invulnerable y tal; en suma, tan icónico y, por ello, tan encorsetado en ciertos clichés que lo cargan de predecibilidad. Por todo ello, me he llevado una -gratísima- sorpresa al leer este tomo, que Planeta de Agostini nos ha traído recientemente en una lujosa -y económica- edición.

Primero, sobre el arte de Sale. El dibujante reconoce, en un texto que viene como uno de los extras de la edición, acompañando algunos de sus páginas a lápiz, que decidió dar una visión de Superman completamente diferente de la utilizada en For all seasons. Una opción que, en mi opinión, no puede resultar más acertada: ahora, el Hombre de Acero se ve mucho más estilizado y, paradójicamente, más imponente, al tiempo que no oculta cierta fragilidad, algo que tiene una relevancia particular en la historia. Y el resto de personajes no le va a la zaga: Lois Lane está preciosa -Sale reconoce que se "inspiró" en la Lois Lane del propio Darwyn Cooke a la hora de dar su visión-, Jimmy Olsen resulta el jovenzuelo impulsivo pero inocentón que es, Luthor es lo suficientemente siniestro, y así con todo el reparto. Por lo demás, la narrativa y el resto de bondades del arte de Tim Sale es bien conocida y reconocida, y en este punto no es necesario insistir. De hecho, quizá mi mayor "pero" al dibujante viene dado por causas relativamente externas a su estilo, esto es, en la tendencia a que le escriban historias -en particular, algunas de las que ha firmado junto a Jeph Loeb- que parecen únicamente pensadas para darle oportunidades de lucimiento, siempre en proyectos "especiales", con su firma en alguna de sus páginas... En este caso, sin embargo, aun dejando de lado que Sale realmente se "luzca" en más de una viñeta, lo importante es la historia en sí misma, y el dibujo es el vehículo perfecto para contarla. Por otra parte, no puedo dejar de destacar el siempre impresionante color de Dave Stewart, todo un experto en resaltar y embellecer el dibujo sin efectismos superfluos y sin ocultar ni disimular la potencia del trazo del alguien como Sale.

Y sobre el guión de Darwyn Cooke, pues me parece que es uno de los más inspirados que ha firmado. Lo curioso es que, tal y como él mismo reconoce en el prólogo, viene a ser una especie de remake de una de las historietas clásicas del personaje, aunque, aparte de algunas líneas argumentales muy básicas, poco quede de ella. Cooke se centra en la vulnerabilidad del personaje, tanto la física como la emocional, con la excusa inicial del desconocimiento de los propios límites de su invulnerabilidad, y con la aparición de la kryptonita, más tarde. Ahora bien, estos límites lo único que hacen es destacar el lado humano de Superman, dividido entre sus responsabilidades y su interés romántico por Lois Lane, entre sus acciones benefactoras y el amor que siente por sus padres, entre la imagen de superhéroe salvador que el mundo tiene de él y sus propias inseguridades... Así pues, el cómic está plagado de grandes momentos que destacan tanto las contradicciones del héroe y el ser humano, como la indomable fuerza moral que le sostiene ante ellas. Superman es en este cómic, como siempre debió haber sido, el Héroe más grande de todos. Y ello sin resultar empalagoso ni simplón, cosa que tiene no poco mérito.

Más cosas a destacar: la fuerza de un personaje como Lois Lane, que en esta historieta está simplemente soberbia. Con una personalidad arrolladora, tan segura de sí misma como encandiladora con los demás, recuerda inevitablemente a otro de los grandes personajes femeninos del UDC, nada menos que a nuestra querida Selina Kyle. O bien, los padres de Clark Kent, bondadosos y paternales sin resultar cargantes. O el personaje de Anthony Gallo -¿a alguien más le recuerda a cierto millonario filántropo con costumbre por enfundarse armaduras de metal?-, que sirve de excusa a Cooke para plantear un curioso triángulo entre aquel, Lois y Clark.

Por último, un aplauso a la excelente edición que, esta vez sí, ha hecho Planeta de Agostini de este cómic. Parece que ciertos problemas que habían ido lastrando algunos de sus comics -y las fechas de salida de estos- parecen finalmente resueltos, y el resultado es impecable. Un bonito diseño, multitud de extras interesantes, una ausencia de errores -salvo despiste por mi parte- más que notable, y un formato que no por lujoso es caro. Esperemos que siga así la cosa.

Resumiendo: un cómic más que notable, que podemos situar entre las mejores historias contemporáneas que hemos leído del personaje de Superman, entretenido, con una fuerte carga emotiva y un muy buen tratamiento de personajes. Todo ello acompañado por el excelente dibujo de Tim Sale y el no menos expléndido color de Dave Stewart, y servido en una edición impecable. Así pues, mi más sincera recomendación, en especial para aquellos que hubieran perdido en algún momento la fe en las historias del Hombre de Acero.

5 comentarios:

FHNavarro dijo...

¿Y cuándo ha salido esto? Yo estuve la semana pasada de librerías y no lo vi. Eso sí, me pillé el Showcase y la serie regular de Jonah Hex. De esta última he de decir que el planteamiento de la historias me recuerdan a una especie de Conan vaquero ;) Y también me pillé el tomo 1 de "Carlos Gardel" de Muñoz y Sampayo, que no leeré hasta que salga la segunda entraga.

El tomo de Supes ya era compra segura, después de tu reseña es compra obligada ;)

Por cierto, murió Quino... Menudos dos meses llevamos.

Un saludo

Bruce dijo...

¿Cuando ha muerto Quino? Lo que anunciaron fué su retirada, ¿no?

Werewolfie dijo...

Felipe, ha salido en las novedades de marzo de Planeta; si no lo viste, quizá es porque se hubiera agotado, pero a Palma al menos ha llegado. Supongo que no tendrás muchos problemas para encontrarlo, y de verdad que me parece muy recomendable... Aunque ya sabes, para gustos, colores.

Y yo, como Bruce, había entendido también que Quino se retiraba, no que hubiera muerto...

FHNavarro dijo...

Aaah, pues es verdad, esto es lo que pasa por leer deprisa ;) Pero claro, es que con este texto:
"No obstante, Divinsky no pudo exponer los motivos del dibujante ya que aseguró que aún no leyó la esquela aunque anticipó que “nos va a poner muy tristes a todos”."

Mis disculpas.
Qué alegría me acabo de llevar :)

Jaime Sirvent dijo...

Me llamaba mucho la atención este tomo, y creo que después de tu reseña va a caer seguro. Además, la edición tiene muy buena pinta por lo que he podido ver en la tienda.

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