Tebeos licántropos, 4: EL ASOMBROSO HOMBRE LOBO, de Robert Kirkman y Jason Howard

El asombroso Hombre-Lobo, de Robert Kirkman y Jason Howard
En un blog llamado "El Show de los Hombres Lobo" no podía faltar una reseña de un cómic como el que firman el popular Robert Kirkman (Los muertos vivientes, Invencible, Marvel Zombies) y Jason Howard: El asombroso Hombre-Lobo. Planeta de Agostini Comics nos trae los seis primeros números de la serie en un bonito tomo a todo color, que incluye, además, portadas originales y bocetos preliminares comentados por el propio Kirkman.

Una no sabía muy bien qué esperarse de este tebeo. Vaya por delante que leí el primer tomo de Los muertos vivientes, quizá la serie en la que hay mayor quórum a la hora de valorarla positivamente en la blogosfera y que es un sorprendente éxito de ventas... Y no me gustó. Matizo: no era lo que esperaba. Ya saben que soy zombiófila de pro y romerista hasta la médula, así que un tratamiento "clásico" del tema, con todos los tópicos del género bien aderezados y demás debería haberme gustado, como ha sido el caso de otro cómic de zombies reciente que cumple los mismos parámetros, Zombie: Simon Garth. Pero ya les digo que con la obra de Kirkman no pude. Si me obligan a decirles por qué, les podría decir que me pareció terriblemente sosa en los diálogos, por una parte, y con muy poca capacidad de implicarme emocionalmente con los personajes, por la otra. Pero claro, ya saben que con los gustos no se puede racionalizar demasiado; el tebeo no me entró, y ya está. Quizá fuera culpa de las expectativas creadas, quizá simplemente es que no era un tebeo para mí, y no haya que darle más vueltas. A muchísima gente le encanta, y yo eso lo respeto.

Pero les decía que no sabía muy bien qué esperar de este El asombroso Hombre-Lobo. Con el precedente anterior, quizá nada demasiado bueno. Y, además, la cosa hacía dudar del género; ¿terror, superhéroes? ¿Un estilo más cercano a Invencible, o a Los muertos vivientes? Bueno, pues algo así como una síntesis de ambos. La cosa tira hacia los superhéroes, sí, pero por un lado hay personajes de origen sobrenatural -hombres-lobo, sí, pero también vampiros y quién sabe si alguno más-, y, además, el tono es muuuuy violento, con mucha sangre y escenas decididamente gore. Hay que decir que el peculiar dibujo de Jason Howard, una especie de cartoon muy simplificado de líneas, limpio y como geométrico, suaviza bastante esa carga de violencia, pero eso no quita que la haya.

Bueno, y ¿te ha gustado, weregolfa, o no? Pues sí y no. Vale, es que me encantan los hombres-lobo, los vampiros y demás. Y el tebeo es muy entretenido, se lee en una sentada y mantiene el interés. Y los cliffhangers hacen ganas de saber qué pasará a continuación. Y el dibujo es, si peculiar, ciertamente dinámico, todo está muy bien narrado, el diseño de personajes es muy bueno y, en suma, es agradable a la vista y cómodo de leer. ¿Pero? Pues dos cosas. Una, sigo encontrando la manera de dialogar de Kirkman terriblemente sosa. No hay ni una sola línea de diálogo que llame la atención: todo es como muy plano y predecible, ningún personaje destaca por su modo de hablar ni por lo que dice, y da la sensación de que son todos como muy simples. Y esto enlaza con mi segundo pero: no me creo el tebeo. Sí, ya sé, hombres-lobo, vampiros, superhéroes: nada de eso es creíble. Pero aceptando las coordenadas y convenciones típicas de este tipo de ficción, la cosa me falla por otro lado. Cosas como la reacción de la esposa del hombre-lobo: no me la trago, y no les digo en qué para no chafarles el asunto si no lo han leído. Pero si lo han hecho, o cuando lo hagan, piénsenlo: esa naturalidad, ese tragar con todo lo que hace su marido... ¿Tiene la sangre de horchata, o es que es directamente tonta del bote? Otro mismo vale para la pareja protagonista, el lobo y su mentor... El primero se nos quiere presentar como una persona honrada, con una sólida moral, en fin, el típico superhéroe. Pero hace algo que... Y sigue como si tal cosa. ¿Ya está?, me preguntaba yo. Pues no me lo trago, tampoco. Y su mentor... Vale que Kirkman nos lo quiera hacer misterioso y ambiguo, pero se pasa de frenada, me parece a mí. Es que hay cosas que claman al cielo... A ver, tras el encuentro con la manada (si lo han leído, ya saben de qué hablo), se "resuelve" el asunto con engañifa y... ¿a continuar apatrullando la siudá? ¿A plena luz de la luna, como si no fueran a volver a pillarlos? Que no, que no trago. Llámenme pejiguera si quieren, pero les digo lo que pienso.

Pero no seamos malos. Repito que el tebeo es la mar de entretenido y está bien dibujado. Y seguro que me hubiera molado bastante si no me parase a pensar en ello, si me limitase a "tragar" con ciertos inconvenientes (que, dicho sea de paso, no son exclusivos de este tebeo; de mucho más graves hay en comics que me han encantado, así que... lo que les decía, hay tebeos que te llegan y ese tipo de cosas ni siquiera te importan, pero en otros, por lo que sea, no es así, y punto).

En fin, un tebeo que seguro encantará a los fans de Kirkman, aquella legión que está disfrutando con sus muertos vivientes, y a los que difícilmente defraudará. Se le pongan los peros que se le quieran poner, sigue siendo un tebeo la mar de digno, con el que se puede pasar un buen rato, y que, en buena parte gracias a sus cliffhangers, seguro que nos obligará a seguir leyéndolo. Porque yo pienso seguir haciéndolo. ¿Acaso lo dudaban?


Más tebeos licántropos:

FIRST MOON, de McNamara y Talbert.

EL CADÁVER Y EL SOFÁ, de Tony Sandoval.

LA LEGIÓN DE LOS MONSTRUOS, de varios autores. 

 Y una excelente reseña del mismo cómic, con otro punto de vista, en El lector impaciente.

3 comentarios:

PAblo dijo...

Hola loba,

Lo primero de todo, gracias por el enlace.

Me ha parecido muy interesante tu punto de vista aunque no lo comparta y me llama la atención que no te guste de Kirkman lo que para mí es uno de sus puntos fuertes, una naturalidad en los diálogos que para mí los hace completamente verosímiles.

Por otro lado, tienes razón en que hay algunas actitudes en los secundarios de esta serie que resulta difícil de entender pero me da la impresión que esas reacciones ambigüas son ases que Kirkman se guarda en la manga para explicar en futuros números.

Coincidimos,más o menos, en la apreciación del dibujante y las conclusiones sobre la serie, una lectura ligera y entretenida con un adecuado uso de los cliffhangers. Ya veremos que más nos ofrece Kirkman en el futuro en esta serie pero, de momento, no es poco...

Te diría que le dieses otra oportunidad a "Los Muertos Vivientes" que es una serie que merece la pena pero me da la impresión que el estilo de Kirkman, a grades rasgos, no te gusta así que ni lo intentes que de cómics están las librerias llenas y no se trata de gastarse los cuartos en un autor y una obra que no te llenan.

Impacientes Saludos.

Dani Serrano dijo...

Coincido plenamente con PAblo, creo que uno de los puntos fuertes de Kirkman son los diálogos, que bajo mi punto de vista son de lo más naturales y lógicos que te puedes encontrar o que por lo menos creo que huye de los típicos discursitos y diálogos forzados de otros tebeos.

En cuanto a los personajes, la ambigüedad del mentor es obvia, fijo que tiene varios ases en la manga guardados para ese personaje. Y lo de la mujer me parece sorprendente, yo por lo menos considero un acierto que no haya reaccionado como todo el mundo supondría que reaccionaría, es decir, asustándose y huyendo del marido. Eso sí, creo que al hombre lobo le van a salir unos cuernos de cuidao... :O

Werewolfie dijo...

Primero, una cosa que vale tanto para PAblo como para Dani: gracias por opinar de forma constructiva, pese a que no coincidamos -era algo que ya esperaba, sé que me quedo un poquito sola a la hora de valorar la obra de Kirkman-. Lo último que quiero en este blog son polémicas, pero me parece valioso que otros lectores me aporten puntos de vista diferentes al mío, por supuesto.

PAblo, entiendo y aprecio mucho tu opinión. Ya había leído tu reseña, así como alguna de Los muertos vivientes, así que conocía tu punto de vista. Y, a decir verdad, me ocurre lo mismo que a ti, pero desde el lado contrario, con el tema de los diálogos de Kirkman: reconozco sorprenderme cada vez que alguien destaca la habilidad del guionista en este aspecto. No sé, a mí me hace aguas por todas partes, en tanto me resulta plano y forzado... No quiero poner ejemplos porque todo serían spoilers, pero si en vez de hacer la lectura seguida me pongo a analizar ciertas escenas, se me cae el libro de las manos. De todos modos, vuelvo a lo que decía en la reseña: son cuestiones de percepción subjetiva, no pretendo en absoluto transmitir ninguna "verdad" sobre la obra de Kirkman. De momento no ha conseguido "llegarme", no significa que llegue a apreciarlo con el tiempo y cambie mi perspectiva sobre él (no sería la primera vez que me pasa). Lo dicho, seguiremos leyendo al menos esta serie, y ya veremos si cambio de opinión. En todo caso, para los demás lectores recomiendo que lean tu reseña, que es más probable que se identifiquen con ella que con la mía (y por eso puse el enlace...)

Dani, me alegro de que coincidas con PAblo y que expreses tus objeciones, que considero, como ya he dicho, muy válidas. También estoy de acuerdo en que la reacción de la esposa, por sí misma, me parece interesante... Pero no creíble, por el modo en el que Kirkman la lleva a cabo. Yo, como mujer, me pongo en su lugar, y te aseguro que no me parece una reacción creíble en absoluto. Puedo entender que una mujer esté del lado de su marido a las duras y a las maduras, pero no de ese modo, no como ella reacciona. Y encima, esa posibilidad de cuernos que apuntas... Si es tan incondicional, si el amor es la excusa... ¿A qué viene eso ahora? No sé, esos giros constantes en la trama, ese dar continuos golpes de efecto... Creo que Kirkman abusa de la credulidad del lector. Pero repito: es sólo mi opinión, y sé que una mayoría de lectores no van a estar de acuerdo, ¡ni falta que hace, faltaría más! ;)

Gracias de nuevo a los dos por comentar, y shalom aleichem.

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