MEGALEX, de Alejandro Jodorowsky y Fred Beltrán

Megalex de Alejandro Jodorowsky y Fred Beltrán
Acaba de aparecer en las librerías el tercer tomo -y último, de ciclo al menos- de la serie BD Megalex, de Alejandro Jodorowsky y Fred Beltrán. Dado que el tomo anterior salió hace tanto tiempo que ni recuerdo cuándo sería, la verdad es que tenía esta serie prácticamente olvidada, y la verdad es que encontrarme con su continuación a estas alturas ha sido toda una sorpresa. Imaginaba que el hiperdetalladísimo dibujo de Beltrán debía de ser, al menos, uno de los motivos de tan notorio retraso, pero leído el tomo... En fin, sólo les digo que la aparición del tomo era la sorpresa más nimia que éste me reservaba.

A ver, por partes. Si alguno de ustedes leyó en su día las dos primeras entregas de la saga, supongo que les llamaría la atención 1) lo lenta que avanza la trama, especialmente en el primer tomo, en el que, literalmente, apenas pasa nada, y 2) el hiperrealismo casi demencial del dibujo, ayudado por un color infográfico que permite un nivel de hiperdefinición y detallismo realmente impresionantes. Vamos, a mí me impresionó. Eso, y el tamaño de las pecheras de las protagonistas. Por el amor de Gea, qué dolor cargar todo el día con eso.

Pues en esta tercera entrega encontramos que 1) la trama avanza a velocidad cada vez más acelerada, hasta el punto de que, a falta de un par de páginas, una piensa: a esto no le queda espacio para acabar, y a falta de una viñeta, dices, ni de coña; lo bueno es que sí, vale, acaba, más o menos, y 2) el dibujo pega un cambiazo inexplicable, del color infográfico directo al clásico lápiz-tinta, y con un estilo como... no sé, tipo Moebius o algo así. Eso sí, el tamaño del mamellamen femenino sigue tal cual, desafiando las leyes de la física y tal.

Visto esto, les cuento: estamos ante una trama de ciencia-ficción, con, a ver si lo adivinan: choque de Naturaleza y tecnología, mesianismo y profecías, andrógino, "filosofía" new age de andar por casa, protagonista perdedor con-un-gran-destino-por-cumplir, personajes ambivalentes, revoluciones proletarias y... no, no les hablo de El Incal, es que me parece que Jodorowsky se repite un poquito. No sé, variaciones sobre un mismo tema y tal, supongo; en la música funciona, en el caso del chileno y los tebeos... pues no sé yo. Una cosa no se le puede negar al veterano guionista: sabe rodearse de dibujantes, como mínimo, interesantes y dispuestos a sudar la gota gorda para ilustrar sus historietas.

En el caso de Fred Beltrán, tan sólo me suena haberlo visto ilustrando alguna que otra portada y coloreando a los Tecnopadres, y visto, como les decía, el nivel de detalle y perfeccionismo de su dibujo, pues no me extraña que no se prodigue en exceso. El problema, como les decía, es que el cambio de estilo -sobre todo en lo que hace al coloreado- entre los dos primeros álbumes y este tercero es demasiado grande, perdiendo continuidad y coherencia gráfica, pero eso no quita que me haya parecido un trabajo más que interesante, y desde luego apropiado para una serie de ambientación fantástica como ésta.

En fin, que no sé si les aclaro gran cosa sobre la serie. Me parece que el primer tomo, al menos, está agotado, así que no sé si será fácil que puedan hacerse con la serie completa aunque quieran, de todos modos... Divago: que les gustará a los fans de Jodorowsky, el tebeo, pues seguramente, a no ser que no les haga mucha gracia eso que les decía de que se repita tanto. Y es un tebeo muy cienciaficcionero, con un excelente dibujo, al menos en cuanto a diseño y ambientación, así que quizás por ahí les entre... Bueno, no es un tebeo que vaya a hacernos olvidar, precisamente, esa obra maestra que es El Incal, pero vale, ahí está, y no está mal. Échenle un vistazo, si eso, que sigo pensando que su mejor argumento es el gráfico. Si por ahí no les entra... pues no sé yo.

6 comentarios:

Intramuros dijo...

Perra costumbre la de Jodorowsky. Cuando se aburre de una serie, la termina a prisa y corriendo, por puro compromiso. Y el dibujante de turno le acompaña en la desgana.

En cuanto a Beltran, lo tengo cruzado desde que perpetró los criminales recoloreados de las sagas del Incal y otros tebeos clásicos de "Humanoides"

Werewolfie dijo...

Intramuros, no sabía que Beltran hubiera recoloreado El Incal y demás... Sobre esto no sé cómo pronunciarme, porque la edición de este tebeo que he leído es la de Glenat ya recoloreada, así que no tengo con qué comparar. Me fío de tu palabra.

Por lo demás, me cuentan que sigue habiendo problemas para superar el captcha para hacer comentarios... Si a alguien más le ocurre, podéis enviarme vuestros comentarios vía mail (lo tenéis en la columna de la izquierda), y yo lo publicaré después. Es lo que ha hecho el amigo Jaume, que dice lo siguiente:

>>>"En fin, que no sé si les aclaro gran cosa sobre la serie."
A mi sí, que es una mierda pinchada en un palo, en pocas palabras ;)
Yo sólo leí el primero, pero me alegra ver que lo realmente importante (ni el ritmo del guión, ni el estilo de dibujo) es lo que continúa inalterado e inalterable hasta el final: las tetas. ¡Reivindiquemos el Noveno Arte!

A lo cual sólo puedo añadir (y disculpen el chiste privado): click clack.

LA FORMA SENTADA dijo...

Una enorme decepción el tercer tomo. Una auténtica tomadura de pelo.

Werewolfie dijo...

Yo no hubiera dicho tanto, pero que como poco todo se acelera en exceso, pues sí.

Anónimo dijo...

Vaya, yo estaba pensando comprarme en Fnac los 3 tomos por 19€, que lo vi ayer de oferta, pero ya va a ser que no. Mejor Mafalda. Chau

Werewolfie dijo...

Anónimo, tú verás. Al precio original me lo pensaría más, pero al precio que está ahora yo creo que vale la pena, aunque sólo sea por echarle un vistazo al detalladísimo dibujo y coloreado de Fred Beltrán. Pero ahí entran gustos, y sobre eso no se puede discutir.

Saludos.

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