LOS ÚLTIMOS DEFENSORES, de Joe Casey, Keith Giffen y Jim Muniz

Los últimos Defensores, de Joe Casey, Keith Giffen y Jim Muniz
Para que no se diga que de tanto en tanto no me leo algún tebeo de la actualidad pijamera, comentario al canto de una "miniserie" (aunque por lo visto suena más a serie cancelada antes de tiempo) de Marvel-Panini recién salido de imprenta. Ayer lo cogí de la tienda, atraída por la nostalgia por el grupo clásico (ya saben, esas historias a veces bizarrillas del gran Steve Gerber). Y me lo leí de una sentada, lo cual no está mal, visto lo que me suele costar digerir este tipo de tebeos.

Bueno, estamos ante una miniserie, o arco argumental de seis números o lo-que-sea, que, básicamente, recupera el concepto de los Defensores y le da una vuelta de tuerca, desde el no-grupo original hasta algo así como el destino cósmico-cuántico, que no sé yo si termino de pillarlo, pero es que la cosa me supera pelín -y a Casey también, no se crean-. El caso es que la historia se enmarca en algo llamado La Iniciativa, que a los marvelzombies de pro supongo que les sonará, y que parece consistir, básicamente, en el control burocrático y algo fascistoide de los enmascarados, con un insufrible Tony Stark a la cabeza. En contraste, el protagonista absoluto de la, ejem, miniserie es el eterno segundón Halcón Nocturno, cuya importancia e interés como personaje trata de reivindicar Casey, con resultados que no están del todo mal. A veces una cree haberse equivocado de tebeo, y pensar si ese tipo que es un millonario que viste un traje oscuro y alado no será... Nah.

Bueno, como decía, el tebeo se lee de una sentada y, como para variar los protagonistas principales se preocupan por cosas tan pasadas de moda como hacer el bien -ya saben, proteger a los inocentes, desfacer entuertos y esas cosas tan quijotescas-, protegiendo la vida incluso de los malvados a los que combaten, pues personalmente puedo decir que lo he leído con cierta sorpresa y no sin alegría; parece que no todo está perdido, y que no importa si son gigantes o molinos... Yo me entiendo.

De lo que me ha gustado del tebeo, aparte de lo anterior, es el papel tanto de Halcón Nocturno, un personaje en busca de redención al que se le pone constantemente en una encrucijada, como el de Hulka, menos acomplejada, menos cerebral, pero mucho más pasional y divertida, lo cual ofrece un interesante contrapunto. Otros personajes carecen de espacio suficiente para su desarrollo, pero la verdad es que se van apuntando cosas interesantes que, al terminar la miniserie -uf-, se quedan en eso, en apuntes. Ya que no sigo precisamente con lupa la actualidad marvelita, desconozco si ha habido un futuro inmediato para estos personajes -bueno, Hulka mantiene una serie regular, pero no sé hasta qué punto se habrá cruzado con los acontecimientos de estos Defensores-. Me gustaría pensar que así ha sido, pero ya digo que ni idea. En todo caso sería una lástima que no, porque la serie justo comienza a consolidarse y despegar hacia el final de la misma, cuando se estabiliza la formación de Defensores y su propósito comienza a quedar más o menos claro. O no, pero esa es parte de la gracia.

Sobre el dibujo... Bueno, las anatomías y los rostros de los personajes son algo, ejem, peculiares, pero hay que reconocer que la narrativa es buena y el conjunto dinámico, así que, para una serie de mallas y eso, pues lo damos por bueno.

Que servidora se lea un tebeo de pijamas con menos de, digamos, cinco o seis años, y a) realmente se lo lea, o sea, que pase de las dos o tres primeras grapas, y b) que no termine recitando las maldiciones del Necronomicón, pues eso, para mí ya tiene un gran mérito. No es que estos Últimos Defensores vayan a hacerme recuperar la fe en los tebeos de metahumanos, pero al menos me hacen darme cuenta de que los superhéroes no han muerto del todo. Si todavía quedan lectores retro por esos mundos de yupi, pues igual este cómic les hace pensar lo mismo. En cambio, si son de los que disfrutan con cosas como los Ultimates, pues me temo que les aburrirá hasta el hastío. Bien está que haya variedad.

4 comentarios:

Osukaru dijo...

Pues yo estuve dándole un vistazo y no m ellamó mucho la atención. Puede ser que mi percepción se contaminara con algunas de las casposas novedades de panini que la rodeaban... no sé!.

OFFTOPIC: Ayer mismo Jaime Sirvent y yo no pudimos comentar en estos posts ya que el generador de palabras-contraseña se quedaba colgado, y así todo el día. Una cosa es que le pase a una sola persona, pero a dos ya es raruno. Habrá que echar una ojeadilla al tema. No?. ;)

Un saludo!.

Werewolfie dijo...

Ya digo que el tebeo tampoco es como para echar tracas, supongo que se entiende que, más que apasionarme su lectura, resultó... tragable, en comparación con otros fracasos de lectura con tebeos de mallas recientes. Y sobre lo del problemilla técnico, pues supongo que debe ser cosa de blogger... Estaré atenta por si se repite, espero que sólo haya sido algo puntual.

Shalom!

Osukaru dijo...

No, tranquila, que la reseña está clarísima, jejeje!.

Jaime Sirvent dijo...

A mí no me llamó particularmente la atención cuando lo ojeé en la tienda. Pero quien sabe, igual lo acabo leyendo en la fnac de gratis, un saludo.

Archivo del blog