Tebeos licántropos, 2: EL CADÁVER Y EL SOFÁ, de Tony Sandoval

Entre los tebeos que se publicaron -y leí- en nuestro país el año pasado -y que no fuesen reediciones-, tal vez el que más me gustó fuese este El cadáver y el sofá, obra del mexicano Tony Sandoval. Antes había aparecido Johnny Caronte y El revólver, tebeo más bien flojito del que Sandoval se encargó de la parte gráfica... En todo caso, nada presagiaba la pequeña maravilla que ha supuesto la obra que aquí comentamos.

El primer escollo delante, nos lo quitamos encima y a otra cosa: sí, el tebeo es casi absurdamente caro. 20 euros por un tebeo de 96 páginas, encuadernado en rústica y, encima, algo más pequeño que un simple TPB es, se mire por donde se mire, una estacada. Recuerdo haber leído por ahí a alguien que decía que, quien quiera leer mucho y barato, que se haga con unas páginas amarillas... Vale, habiendo extremos, para qué quedarse en medio. O sea, de acuerdo en que no es precisamente un regalito, pero hay veces en las que merece la pena hacer dispendios, que la calidad lo justifica de sobras. Y si no se está convencido, seguro que por las estanterías de cualquier librería especializada encuentra cosas más baratas y que quizá le interesen más.

En mi caso corrí el riesgo tras una simple hojeada. Y es que es un tebeo precioso de verdad. Hay quien ha comparado el estilo de Sandoval con el de Migelanxo Prado; a mí me sonó más bien a ilustraciones de cuento infantil (algunos he leído, y de verdad que hay algunos artistas maravillosos haciendo ese tipo de libros), lo cual me resultó algo chocante en un cómic. Claro que ilustraciones como éstas:
... difícilmente tendrán cabida en una historia para niños. Pero es que la historia poco tiene de infantil, más allá de que sus protagonistas sean muy, pero que muy jovencitos: erotismo dark, un cadáver en descomposición, sueños licántropos -y quizá no sólo sueños-, un asesinato... Sexomuerte por un tubo. Los hombres-lobo (o mujeres), reales o soñados, hacen que la historia tenga un componente fantástico sin renunciar al realismo... O que sea una historia fantástica que sin embargo se mantiene en los límites del realismo. Ya sé que no me explico, cuando se lo lean ya me contarán.

De lo que quizá trate el tebeo, en realidad, es de la nostalgia del pasado... De aquellos veranos preadolescentes en los que alguien, de repente,aparece en nuestras vidas, alguien con quien se comparten momentos que el halo del tiempo perdido convierte en mágicos, precisamente por la imposibilidad de repetir el hechizo fuera de la memoria. Con esos motivos se pueden componer pastelazos -como cierta "mítica" serie de TV, que marcó, para bien o no tan bien, a toda una generación-, o bien productos realmente dignos, como es el caso. Que todo quede tan abierto, que la narración pegue ciertos saltos, la falta de desarrollo de algunas líneas... todo eso puede considerarse como defectos en la construcción de la historia. O bien aciertos, conscientes o no, de la misma, ya que juegan, por analogía, a lo mismo que el propio recuerdo, en el que no faltan huecos, ni saltos, ni descomposiciones y recomposiciones. Al final tanto da: como Las vírgenes suicidas, como El guardián entre el centeno, al final a lo que se apela es a un centro de vivencias compartidas, a los misterios del crecimiento, a las preguntas en el momento de cruce; eso se tiene o no se tiene, poco término medio cabe aquí.

Retomando y retraduciendo: un dibujo precioso de verdad. Una historia hermosa y cruel a la vez. Imágenes que se quedarán a la fuerza en la retina. Y un rato de lectura fluida y entretenida, para nada densa ni pesada, pero que quizá se quede un ratito ahí y nos traiga más de un pensamiento arrinconado a la cabeza. En suma: una maravilla, que seguramente muchos tienen todavía por descubrir. Y hombres-lobo, una mujer-loba, misterios sobre un cadáver y un sofá desde el que la entropía avanza sobre todo. ¿Seguro que es caro, el tebeo? A ver quién les da todo eso por veinte euricos.

2 comentarios:

Nébula dijo...

me encanta Tony Sandoval, intentaré conseguirlo, que haríamos sin vos ;)

Werewolfie dijo...

Me alegro que que te guste Sandoval, desde luego fue uno de mis grandes descubrimientos comiqueros del año pasado. Besicos!

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