Rantifuso 7 y otras noticias rantifusas

Los amigos de Rantifuso nos pasan la siguiente nota: 

RANTIFUSO 7
52 páginas a todo color
Encuadernado y cosido con lomo
3 Euros
Noviembre 2008
Presentado en Expocómic 2008
Autores: Budo, Miguel, Jaime, Samu, David
Vargas, Elisa, Fender, Alberto Jiménez, Edu
Ocaña, Dani, Elena, Cris, Maz!, Briosso
Nueva web www.rantifuso.es con el adelanto del número 7 y muchas
cositas interesantes sobre el grupo.
Presencia en Expocómic 08 en la zona de Fanzines (28 a 31 de Nov)
El director Dirck Turbino ha dirigido el spot para Internet que pueden
ver desde este enlace: http://es.youtube.com/watch?v=jxJ8AZ0UDKg
¿Qué es la magia? Algunos afirman que es un milagro asociado a la visión, a la sensibilidad,
a la constante y eterna búsqueda de la esencia. Otros lo relacionan con el poder. La magia reside en
los mitos y estos se alimentan de símbolos ¿Qué es un mito? Una historia, una narración, un diálogo
entre acción y pensamiento. Es por esto que el ser humano insiste en seguir contando cuentos. Los
cuentos nos enseñan a diferenciar el bien del mal; nos muestran la gama de grises de la realidad. Y
es que todos los aquí reunidos queremos seguir contando historias, todas las historias del mundo.
Este número es especial, no solo porque hayamos conseguido llegar a él pese a los baches;
también porque lo corona un número especial, místico. El siete es una cifra cargada de poder. Su
simbología esconde respuestas. Para la cábala es la sephirot de la imaginación, de la inteligencia y
de la emoción. La alquimia nos cuenta que el siete sintetiza identidad y voluntad, mientras que para
la astrología es el símbolo del Sol, entendido como héroe, cubierto por una armadura que lo protege
del mundo sensible ¿Qué sería de la razón sin la imaginación? Materia e inmaterial, carne y sueños,
los ingredientes del Universo. El Carro tira de nosotros. Nos hemos pintado de voluntad ciega y nos
hemos dejado arrastrar por la magia. No os engañéis, esta publicación no deja de ser un milagro fruto
de nuestras emociones y nuestras ganas, constantemente alimentadas por nuestras fantasías de
infantes tullidos, proyectos de hombres y mujeres con hambre de futuro.
No sabemos si nuestra visión es la más apropiada, ni si nuestra sensibilidad logrará hacer
emerger la esencia de nada. Seguimos los derroteros de la magia. Nos comemos los símbolos.
Contamos historias, con todas nuestras ganas. Y aprendemos a caminar, hacia delante. Miramos
atrás, por supuesto, y sonreímos. Porque estamos aprendiendo, poco a poco. Porque nos custodia el
siete, al menos en este número. Y porque no existen suficientes palabras para dar(os) las gracias
¡Magia!

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