SOCK MONKEY, de Tony Millionaire

Sock Monkey de Tony Millionaire
Después de la grata impresión dejada por la anterior obra publicada aquí de Tony Millionaire, Billy Avellanas, tenía bastante curiosidad por leer este nuevo título, publicado originalmente por la americana Dark Horse y aquí por Rossell. Algo que, por cierto, llama algo la atención, ya que parecía un título candidato a ser publicado por La Cúpula -como ya hiciera con el Billy Avellanas-, y no por Rossell, que se ha centrado más en el cómic europeo. De todos modos, supongo que éste es un síntoma positivo, que da cuenta de la cantidad de editoriales más o menos modestas que están haciendo un interesante esfuerzo por ampliar su catálogo trayendo títulos de calidad, como es el caso.
Tony Millionaire es un autor que ha ido haciéndose un nombre en el mercado norteamericano, gracias principalmente a sus colaboraciones en publicaciones como la prestigiosa New Yorker o el magazine The Believer, donde también realiza ilustraciones nada menos que Charles Burns. Además de los dos títulos ya citados, es famoso por su tira Maakies, que se publica en varios países, tanto en prensa como en revistas "alternativas". Sobre esta comic-strip se han realizado un par de cortos, que fueron emitidos en el programa Saturday Night Live. Es, en fin, un autor "de culto", que ha recibido elogios de autores como Matt Groening o Peter Bagge, y que ha ganado numerosos premios Eisner y Harvey. Un currículum ciertamente impresionante, que se justifica claramente leyendo cualquiera de sus obras, en mi opinión.
Sock Monkey es un tebeo de fantasía, algo así como una colección de aventuras de apariencia infantil pero muchas veces con el punto macabro propio de las versiones originales de los cuentos clásicos (los de Perrault, los hermanos Grimm, etc.) El mundo de Millionaire es un mundo animista, donde los objetos están dotados de movimiento y tanto ellos como los animales tienen autoconciencia. Así, los protagonistas son un mono-calcetín de trapo y un cuervo de juguete con botones como ojos, que encontrarán en sus peripecias personajes como una cabeza reducida que quiere regresar a su hogar, galeones en miniatura cuya diminuta tripulación es capaz de disparar los cañones de la nave, una ratoncita que acaba de quedar viuda y a la que los protagonistas buscarán una nueva pareja, una especie de duende que vive en el reloj de pared... Hay, pues, ecos de El cascanueces, de Lewis Carroll, de Pinocho y, en suma, de multitud de cuentos e historias que ya son parte de la memoria colectiva, aunque pasados por el personal filtro de Millionaire y sus obsesiones particulares: por ejemplo, el ambiente marinero -con la presencia de los citados galeones, o una aventura marina en toda regla- o el abuso del alcohol -el pobre cuervo tendrá algún que otro incidente etílico-.
Millionaire utiliza un estilo y ambientación, digamos, claramente retro, con un lenguaje -que la traducción no ha perdido- que suena, como muy cerca, a siglo XIX, algo que se ve reforzado por el dibujo. El autor ha citado como influencias a Johnny Gruelle y Ernest Shepard, aunque el detallismo naturalista y el entintado, que usa el rayado con profusión, recordarán sin duda a ilustradores y grabadores decimonónicos -especialmente, y es una apreciación personal, a John Tenniel, el famoso ilustrador de las primeras ediciones de Alicia en el país de las maravillas y A través del espejo-. La conjunción de ese estilo claramente anticuado y los guiños grotescos y a veces crueles, algo anacrónicos en su contexto, forman una obra irónica y, aunque no me guste mucho el término, postmoderna, cargada de un lirismo y una ternura que chocan casi frontalmente con la mala uva que también desprende. Un tebeo, pues, hermoso, contradictorio quizá, pero capaz de dejar una honda impresión en el lector.
Una pequeña crítica sobre la edición. Teniendo como referente esa joya de bibliófilo que fue la maravillosa presentación del Billy Avellanas -tapa dura, sobrecubierta, papel grueso...-, el formato por el que ha optado Rossell -teniendo quizá como referente la edición norteamericana, única excusa que veo para justificar el asunto- ha sido una pequeña decepción. Muy pequeño -más o menos del tamaño de un Clásicos DC de Planeta, para entendernos-, en tapa blanda sin glaxofonar, lomo sin coser -y con muy poco pegamento, lo que hace temer por su integridad tras un par de lecturas-, y un papel mate en el que la impresión de las tintas ha quedado como desvaída, la apariencia final es la de un cuadernillo algo cutre, que no hace en absoluto justicia al contenido. Algo que personalmente me ha sorprendido, habida cuenta de las hermosas ediciones de algunos álbumes europeos que ha hecho Rossell... La ventaja, por verle alguna, es, obviamente, el precio, aunque esto tampoco es que sea un consuelo.
En suma, pese a los peros de la edición, estamos ante un gran tebeo, muy diferente de prácticamente cualquier otro que podamos encontrar en nuestro mercado, de una originalidad especial, en la que sin embargo todo suena familiar, con un dibujo realmente hermoso, con una prosa casi poética y con unas historias francamente memorables. Mi recomendación más sincera, pues, no importa qué tipo de tebeos sean de su gusto, siempre y cuando aprecien la historieta de calidad. Un valor seguro, Tony Millionaire, y un artista que deberemos seguir.

6 comentarios:

frog2000 dijo...

Tienes mucha razón en que la edición es escueta, pero si el bajo precio del tebeo hace que se venda mejor y se publiquen el resto de obras de Tony Millionaire, me doy con un canto en los dientes.
Tu blog es estupendo, saludos. ¡Y gracias por agregarme!.

Perse/Werewolfie dijo...

No estoy segura que este tipo de tebeos recuperen la inversión hecha por la editorial editándose más o menos baratos... Pero sí que estaría bien que vendiera lo suficiente y apareciesen más cosas de Millionaire, empezando por los recopilatorios de la delirante Maakies... En fin, me alegro de que te guste el blog. Shalom!

Álvaro Pons dijo...

Completamente de acuerdo con tu reseña. Millionarie es un autor todavía por descubrir en España...

Kalashnikov dijo...

Yo lo tengo en la pila de pendientes... No tardaré mucho en disfrutarlo ;-)

Perse/Werewolfie dijo...

Álvaro, me alegro de que coincidamos, aunque sería difícil no hacerlo con un autor como éste, supongo. Me consuelo pensando que, como tantos otros autores interesantes, por lo menos no está inédito en nuestor país, y las dos obras publicadas hasta el momento son dos maravillas. A ver si aparecen más cosas...

Kalashnikov, te encantará, estoy segura... ;)

PAblo dijo...

Con "Billy Avellanas" no caí por poco pero gracias a tu reseña creo que voy a probar con "Sock Monkey".

De este Millonaire las referencias son excelentes.

Ya te contaré.

Impacientes Saludos.

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