jueves, 3 de julio de 2008

Carmilla. Nuestra señora de los vampiros, de Roy Thomas, Isaac M. del Rivero y Rafa Fonteriz

Rescatamos hoy del olvido un tebeo que no sé si muchos conocerán, pero que creo que bien merece ser recordado. Se trata de Carmilla. Nuestra señora de los vampiros, escrito por Roy Thomas y dibujado por Isaac M. del Rivero y Rafa Fonteriz. Lo publicó Dude Comics en 1999.

Se trata de un one-shot en formato prestigio, de 48 páginas en glorioso blanco y negro. Y bueno, lo de one-shot viene porque el proyecto no tuvo continuidad y porque, de todos modos, la historia casi podría considerarse autoconclusiva... Aunque no fuera esa la intención inicial. De hecho, su historia casi es ejemplar de lo que fue la trayectoria de la hoy extinta Dude Comics, aquella que dejó para la posteridad aquello de "el mes que viene, Supreme"... O sea, muy buenas intenciones, mucha calidad media en los productos que editaron (tuvieron en cartera series como Bone o Strangers in Paradise, y a autores españoles como los hoy consolidados Quim Bou, Víctor Santos o Enrique V. Vegas), y un auténtico desastre por lo que hace a periodicidad y continuidad de las series. De todos modos, les honra el haber elegido muy buenos títulos y el haber apostado fuertemente por autores españoles, siempre con muy buen criterio, como en el caso que nos ocupa. Además, la experiencia cosechada por Jorge Iván Argiz en la editorial da hoy sus frutos en la línea Siurell de la mallorquina Dolmen...

Pero vamos ya con Carmilla. La idea inicial era la de tomar al clásico personaje de la novela homónima de Joseph Sheridan Le Fanu, y utilizarlo para contar nuevas aventuras de la vampiresa, situándolas en el presente. El guionista iba a ser Roy Thomas, mientras que el dibujante elegido fue Rafa Fonteriz, aunque Sergio Bleda estuvo inicialmente involucrado en el proyecto (el hombre ya tenía experiencia con historias vampíricas, como sabemos). Ahora bien, en lo que iba a ser la primera entrega se optó por introducir la serie de un modo peculiar: un inicio, a manera de prólogo, situado en el presente y en el que Carmilla hace acto de aparición y le cuenta a Laura una parte de su pasado, que es en realidad una adaptación de la novela de de Fanu; y un epílogo, de nuevo en el presente, que debía ser el pórtico hacia las futuras entregas que, obviamente, no llegaron.

Tanto el prólogo como el epílogo están dibujados por el citado Fonteriz, con su dibujo efectivo y un poco "a la americana". Sin embargo, la parte central del tomo, la que adapta la novela, cuenta con los lápices de Isaac M. del Rivero, reproducidos directamente sin entintado. Y, sin ánimo alguno de desmerecer el buen trabajo de Fonteriz, dichos lápices son seguramente el mejor argumento del cómic, un auténtico espectáculo visual que sienta como anillo al guante a la clásica narración, por lo demás muy bien adaptada por Thomas, todo un especialista en la materia; si han leído la novela en la que se basa, el tebeo no les descubrirá, al menos en esta parte, nada nuevo, pero es de aplaudir el esfuerzo de síntesis de Thomas y la fidelidad con la que trata el material de partida. Ahora bien, el encargado de visualizar la historia, del Rivero, está sencillamente espectacular, a un nivel, en mi modesta opinión, muy superior al de otros trabajos suyos de la época. Se nota que le dedicó mucho tiempo, y los resultados brillan a todos los niveles. El estilo es muy realista, pero al mismo tiempo las páginas están impregnadas de una atmósfera neblinosa y decadente muy en el tono de la historia -algo reforzado, sin duda, por las texturas del lápiz directo, que el entintado hubiera tristemente eliminado-. La ambientación en sencillamente fabulosa y cuidada hasta el mínimo detalle. Y el diseño de personajes es fantástico, destacando por encima de todo una Carmilla que quita el hipo, tan hermosa como inquietante.

La parte más "moderna" es bastante más convencional a todos los niveles, y hace que, de hecho, no ponga mucha convicción a la hora de lamentar el que la historia se plantase donde lo hizo. En todo caso, el proyecto nos ha dejado una maravillosa adaptación del delicioso relato de de Fanu, algo que todo buen aficionado a la novela gótica debería tener en cuenta. El tebeo está, por lo que sé, descatalogado, pero seguro que todavía tienen algún ejemplar en alguna de las librerías especializadas de las grandes ciudades, probablemente olvidado en la sección de saldos. Así que, si como servidora son vampirófilos y/o amantes del buen dibujo, no dejen pasar la oportunidad de hacerse con este tebeo si cae en sus manos. Y espero que alguien se acuerde del señor del Rivero y le proponga algún proyecto, como mínimo, tan interesante como éste... A ser posible, a lápiz directo o pintura directa, como la despampanante portada del tomito que les comentaba. Y nosotros que lo veamos.

3 comentarios:

  1. ¡Qué bueno este cómic! Para nada lleno de nombre, con tanto genio entre sus créditos, sino que con unos niveles de calidad más que satisfactorios.

    Recuerdo que en su época me encantó. Ahora que me lo has recordado rebuscaré para darle una relectura.

    ;-)

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  2. "O tempo é uma cadeira ao sol, e nada mais"
    Que Carlos Drummond de Andrade nos perdone. Por fin el ejército de los no muertos toca a... ¡¡¡Invasión!!!

    Carmilla

    Ainque todavía no he visto noticias sobre Neozombi.

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  3. Si vuelve Isaac a dibujar a la vampira, será una gran noticia. Habrá que ver quién está implicado. Pero, sea como sea, ¡muchas gracias, Ismael! :*

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