Batman presenta: CATWOMAN 5, de Will Pfeifer y David López

Batman presenta: Catwoman 5, de Will Pfeifer y David López
Con algo de retraso ha llegado a mi librería habitual la quinta entrega de esta nueva etapa de la felina más famosa del mundo del cómic, Catwoman. Dado que es el primer comentario que hago en este blog sobre dicha etapa, permítanme que, antes de entrar en materia, haga un pequeño repaso a la trayectoria reciente del personaje.

Como saben, hace ya unos añitos la antigua colección de Catwoman se cerró, tan sólo para ser relanzada con un nuevo número uno a cargo de Ed Brubaker al guión y Darwyn Cooke a los lápices. Un somero repaso a dicha etapa pueden leerlo en este mismo blog, y baste decir aquí que, aparte de redefinir al personaje y conferirle un nuevo statu quo como guardiana de los estratos más bajos del East End gothamita, Brubaker la rodeó de un reparto más o menos fijo de secundarios, principalmente Holly, Karon y Slam Bradley. Toda la susodicha etapa es fácilmente encontrable en la edición de Planeta, en el tomo especial que recopila los primeros arcos (editados en su día por Norma), y en su continuación en la miniserie de tomos titulada simplemente "Catwoman" (previa a la actual serie regular), concretamente en los tres primeros. De este modo la etapa de Ed Brubaker (con varios dibujantes además de Cooke) llegaría hasta el número 37 de la edición original norteamericana.

Luego vendrían algunos números de transición (inéditos en nuestro país) hasta llegar al 44 EUA, donde daría el pistoletazo de salida la etapa del guionista actual, Will Pfeifer, en un principio con dibujo de Pete Woods. Los primeros números de dicha etapa, entre el 44 y el 52, ocuparían los tomos españoles 4 y 5 de la citada miniserie previa a la serie regular y, si bien son continuistas con el legado de Brubaker, Pfeifer parece que no terminó de entrar bien en el título, y se nota un cierto bajón de calidad respecto a la etapa anterior, excelente y difícil de igualar, por lo demás.

Después de dichos números tuvo lugar el evento "Un año después", consecuencia directa de la Crisis Infinita, y que tuvo consecuencias más que notorias en la serie que nos ocupa. Planeta de Agostini aprovechó dicho evento para reiniciar la serie, cambiando el formato tomo por la grapa trimestral y lanzando un nuevo número uno, hasta llegar al quinto que es el que pretendo comentar más adelante. El cambio más evidente fue el de dibujante, entrando en el título -y permaneciendo hasta el momento- el excelente autor español David López, que da un salto cualitativo, en mi opinión, respecto de obras anteriores y se convierte en uno de los grandes alicientes del tebeo. Por lo que hace a la historia, hay dos hechos fundamentales que provocan que, al comenzar la historia -y ojo, posibles SPOILERS si no han leído el título: seleccionen el texto oculto con el puntero del ratón si quieren leerlos- primero, Catwoman parece haber roto su promesa de no matar, eliminando al villano Máscara Negra, cosa que hará que la policía de Gotham la busque para juzgarla; y segundo, Selina ha tenido una hija, aunque todavía tardaríamos algunos números en conocer al padre. FIN DE LOS SPOILERS. Reconozco que supe de ambos hechos antes de leer la historia, y no oculto que ambos me desagradaron profundamente. Y es que, por una parte, van absolutamente en contra de lo que considero que es la "esencia" del personaje y, por otra, lo hipotecan de manera irremisible, como supongo entenderán. Pero al leer la historia una se da cuenta del enorme partido que ha sido capaz de sacarles Pfeifer, utilizándolos como punto de partida para una auténtica revolución del personaje y, lo que es fundamental, una serie de historietas a cuál más interesante. Sin perder de vista el legado dejado por Brubaker, manteniendo la personalidad y modos de actuar de los personajes, el mismo elenco de secundarios, y el nuevo papel de Catwoman como ex-villana y vigilante no del todo convencional, Pfeifer ha sido capaz de encontrar una nueva vuelta de tuerca. De hecho, pese a la nueva situación de Selina y Holly, principalmente, las cosas no van a ir como estaba previsto y el pasado resurge una y otra vez para crear continuas amenazas que afectan a ambas... Y a todos los que las rodean.

Así, Pfeifer apuesta por la acción, la intriga (con cliffhangers de auténtico infarto) y el entretenimiento puros y duros. Lejos del tono habitual del cómic superheroico actual, en los que muchas veces la trama se demora interminablemente y los números se suceden sin que prácticamente ocurra nada relevante, Catwoman y todo su entorno son llevados por Pfeifer de amenaza en amenaza, de aventura en aventura, con un ritmo tan frenético como divertido. Ello sin olvidar la caracterización de personajes y las relaciones entre los mismos que, aunque sin la profundidad y la sutileza de Brubaker, siguen siendo tan interesantes y entrañables, al menos, como cuando éste los escribía. Destacaría particularmente el contrapunto que se produce entre la experimentada Selina y la novata Holly. Selina es, a fin de cuentas, sólo una mujer, sin poderes extraordinarios, y tampoco es, sobra decirlo, Batman. Sin embargo, se enfrenta a amenazas que la superan con mucho, sacando siempre una cantidad de recursos extraordinarios, y demostrando una inteligencia, habilidad y fuerza de voluntad fuera de lo común para hacerles frente. En efecto, Catwoman no es Batman, lo cual significa que, primero, no siempre va a jugar limpio y, segundo, que si amenazas a alguien que le sea cercano vas a crearte un enemigo a temer. Aunque "sólo" sea, a fin de cuentas, una mujer...

Pfeifer, entonces, ha sabido cómo hacer grande al personaje, dándole una -o manteniendo su- personalidad propia y una razón de ser en el superpoblado universo de secundarios y spin-offs batmanianos. Pero, ante todo, ha conseguido que su tebeo sea uno que merece ser leído.

Y un excelente ejemplo de lo dicho es el último número aparecido en nuestro país, el quinto. Éste contiene íntegro el arco argumental de tres números yanquis "Catwoman muere", y aquí Selina va a tener que hacer frente a una terrible amenaza en forma de dos poderosos supervillanos, psicópatas, vengativos y con una cuenta pendiente con la gatita. La espiral de violencia atraerá no sólo a Selina, sino también a Holly y a cierto personaje particularmente indefenso... Quienes sigan la serie ya imaginarán a quién. Pues bien, en estos tres episodios la acción y las situaciones límite se suceden sin respiro, con escenas realmente espectaculares y que ejemplifican muy bien las virtudes que he venido destacando de la etapa. Además, el dibujo de David López es todo lo que una podría pedir para la serie: dibuja estupendamente a todos los personajes -Selina está, como debe ser, preciosa-, de una forma además muy expresiva, y, sobre todo, López es un auténtico fenómeno de la narrativa y del dinamismo visual, un dibujante de comics de pura raza, y al que cuesta encontrar adjetivos a la altura de lo que es capaz. Además, con cada nueva entrega me sigue dejando alucinada, ya que una espera que las demenciales fechas de entrega que impican el dibujar mensualmente una serie regular le obliguen a dar algún bajón de calidad. Todo lo contrario: cada número parece sentirse más cómodo con los personajes y escenarios, y parece de algún modo encontrar tiempo para inundar de detalles las viñetas, hacer unos fondos muy completos, y probar con perspectivas y encuadres complejos y todo tipo de recursos narrativos. De verdad que no me explico cómo lo hace, pero por mí puede seguir así todo lo que le queda a la serie.

Y es que ésta es la mala noticia: ya se ha anunciado la cancelación de la serie en Estados Unidos, y parece que esta vez va en serio y no habrá un relanzamiento, por lo menos no inmediato. Para colmo, parece ser que, no conformes con dar carpetazo a la que debe ser una de las mejores series DC de la actualidad, van a cepillarse, literalmente, todo lo alcanzado con las etapas de Bru y Pfeifer y a partir de ahora el personaje... En fin, ya llegaremos a eso.

Mientras llega el temido día de la cancelación, vaya desde aquí mi recomendación más efusiva para que aquellos aficionados a los que les gusten los tebeos de mallas -o, simplemente, de entretenimiento del bueno- le den una oportunidad, si es que no lo han hecho ya, a este título. Ya no hay excusa para no hacerse con este volumen 3 de la gatita, empezando por la etapa de Brubaker, ya que está al completo en stock en el catálogo de Planeta. Que no se lo cuenten. Desde luego, las personas que hemos acompañado a la gatita hasta aquí no podemos estar más contentas del viaje...

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Te has adelantado a mi reseña del numero 5, por dios!!! jejeje.
Estoy plenamente deacuerdo contigo, sta serie es una gozada. Pfeifer no llega al nivel de Brubaker (eso es imposible) pero está haciendo un trabajo estupendo. Me encanta la serie, los personajes, etc.
Ya he oído que la van a cancelar y es algo alucinante. Es le mejor serie que estoy leyendo y la cierran. Un ejmplo de como esta el patio en los USA. penoso.

Saludos de Artesecuencial. Tienens un blog genial. :)

La Perse dijo...

Coincidimos, pues. La verdad es que no me explico que la cancelen, pero he leído por ahí rumores de que DiDio no estaba muy de acuerdo con el statu quo del personaje y quería hacer cambios... En fin, que nos quiten lo bailao. Y ya volverán los buenos tiempos para la felina.

Anónimo dijo...

¿Qué piensan hacer Catwoman Brand new day? No sé que nuevo status quiere DiDio para el personaje, pero me parece difícil que sea más interesante que el que tiene actualmente. ¿Por qué no dejaran trabajar a la gente tranquila?
Un saludo, y yo también creo que teneís un blog genial

José Carlos

tristan dijo...

Como siempre que hablamos de esta serie, estamos de acuerdo. La etapa Brubaker es uno de los grandes momentos del comic comercial USA de esta década.
La posterior de Pfeiffer/López me enganchó hasta que descubrí una anomalía que no pude explicar: Cuando Bradley (borracho)y Wildcat (de paisano) se encuentran en la calle y como si no se conocieran. ¿No estuvieron juntos en la fiesta de cumpleaños de Selina(último nº de Brubaker)? Cosas así me sacan de la trama. Pero en vista de las múltiples recomendaciones le daré otra oportunidad, ahora que hay 5 números y se puede leer una buena etapa de un tirón.

Anónimo dijo...

Supongo que cierran la serie porqueno vende, porque por calidad no creo que sea... Ahora harán alguna cagada, para variar.

Arsecuencial.

Anónimo dijo...

Off Topic total, pero hace muy poco que he descubierto tu(s) blog(s). Te felicito, buen trabajo, ya te tengo en favoritos. Por cierto, como la curiosidad es mu mala, he leído tu confesión vital del mes pasado en tu otro blog y he visto tu foto, sí, la del WWoman. Bueno, lo dicho, suerte con los blogs.
P.D. Aunque coincidimos en muchos aspectos, no lo hacemos en cuanto a devoción por WWoman, y mira que le he dado oportunidades pero...
Un saludo,
Cristobal.

Perse/Werewolfie dijo...

José Carlos: pues... no sé, todo lo que he leído son rumores... Que tampoco contaré por no hacer spoilers y tal. De todos modos, supongo que no se puede juzgar hasta no haber leído. En todo caso, la cancelación es en sí misma una noticia nefasta...

Tristan: momentos en los que es necesaria una suspensión de la incredulidad a prueba de bombas son constantes en la etapa de Pfeifer... Pero si se leen con espíritu puramente escapista y aventurero son una gozada, garantizado.

Artesecuencial: no sé, habrá que leer para juzgar, como decía más arriba. Tan sólo espero que vuelvan a darle su oportunidad al personaje... Y a ser posible, que esté al cargo un equipo artístico competente y continuista con el legado de Bru y Pfeifer...

Cristobal: gracias, me alegro de que te guste el blog. Y a mí WW me encanta como personaje, y adoro algunas de sus etapas, pero reconozco que los tebeos de su serie de estos últimos años dejan bastante que desear (aunque, por lo demás, yo no considero que "ese personaje" sea la "auténtica" WW, pero bueno). De todos modos, mi devoción es por el personaje, como decía, así que temo que lo seguiré para lo bueno y para lo malo...

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