Marvel en los 60: optimismo e incertidumbre en los héroes tecnocientíficos (X)


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1.2.2.- El Hombre de Hierro (Iron Man).

Personaje surgido en las páginas de Tales of Suspense nº 30 (1) (1963), con argumento de Stan Lee, diálogos de Larry Lieber y dibujo de Don Heck.

En sus inicios fue, junto al Capitán América, uno de los héroes más explícitamente politizados de la editorial; un breve repaso a su historia de origen nos dará alguna idea de esto, entre otras cosas.

El industrial multimillonario, inventor, ingeniero y conocido playboy Anthony Stark ha desarrollado unos transistores (sic) que son capaces de incrementar la fuerza de cualquier mecanismo -por ejemplo, un imán- hasta un millar de veces. Dado que Stark colabora con el ejército norteamericano (su empresa es una de sus principales sumistradoras de armamento) y el interés de los mandos de aquel en el nuevo artefacto, Stark se desplaza hasta Vietnam del Sur (2), donde Estados Unidos, al parecer, mantiene un contingente de tropas, para hacer pruebas de campo. Durante una expedición a la jungla -realizada con soldados que han sido equipados con armas que incluyen los transistores de Stark- en que se pretende poner a prueba el invento en condiciones reales de batalla, el industrial pisa una trampa que detona una bomba. Herido por la explosión, es apresado por guerrilleros del "tirano rojo Wang-Chu". Trasladado a los cuarteles de la guerrilla, el tirano descubre que Stark es un inventor de armas, con lo que le obliga, mediante chantaje, a que le diseñe algún tipo de arma poderosa. La explosión que afectó a Stark ha instalado un trozo de metralla junto a su corazón, con lo que su vida pende de un hilo. En un laboratorio improvisado, y junto a otro prisionero de Wang-Chu, que resulta ser un brillante físico, construye una armadura de hierro dotada con una gran cantidad de armas y artefactos maximizados por los transistores de Stark, junto a una placa pectoral que le mantiene con vida. Así, vistiendo su nueva creación, escapa de su confinamiento y termina derrotando a su secuestrador y a toda su guerrilla. A partir de ese momento, Stark utilizará su segunda identidad blindada y transistorizada de "Iron Man" para combatir a aquellos a los que considere malvados, mientras continúa, en su identidad civil, desarrollando armamento para hacer frente al peligro de los "rojos".

(1) Este número y algunos de los posteriores pueden leerse en castellano en Iron Man nº 3, Barcelona (presumiblemente), Colección Grandes Héroes del Cómic/Biblioteca El Mundo nº 19, El Mundo-Planeta de Agostini, 2003.

(2) Es, cuando menos, curioso que aparezca en el cómic un país con el que los Estados Unidos estaba ya en esa época en conflicto mencionado por su nombre. Más usual resultaba nombrarlos mediante una perífrasis -"una dictadura tras el telón de acero"- o con nombres ficticios pero inequívocamente familiares.

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