Marvel en los 60: optimismo e incertidumbre en los héroes tecnocientíficos (VIII)

Daredevil 1 Stan Lee Bill Everett

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  • 1.1.5.- Daredevil.
Personaje cuya saga se inicia en su propio título, con fecha de portada de abril de 1964, narrado de nuevo por Stan Lee, pero con Bill Everett haciéndose cargo de los lápices. Su origen, tras una presentación de su yo adulto y enmascarado, se cuenta retrospectivamente, echando un vistazo a las circunstancias de su infancia y adolescencia y al extraño accidente que le otorgó sus peculiares poderes... y su mayor debilidad.

Tal accidente tuvo lugar cuando el todavía adolescente Matt Murdock, viendo a un caballero invidente a punto de ser arrollado por un camión, se arroja bravamente sobre aquel, evitando su atropello pero siendo el propio Murdock golpeado (fuera de plano) por, según cuentan los testigos, algo que es, al parecer, un bidón radioactivo que cayó del camión en la maniobra.

La primera consecuencia, que el joven descubre recuperada la consciencia en el hospital donde es posteriormente ingresado, es que el impacto le ha causado, irónicamente, la ceguera. Como contrapartida, y esto será descubierto paulatinamente, el resto de sus sentidos han sido aumentados hasta niveles sobrehumanos, de tal manera que no sólo parecen suplir su falta de visión (por ejemplo, puede situar a una persona en el espacio escuchando los latidos de su corazón, reconocerla por su olor, etc.), sino que, fundamentalmente gracias a la aparición de una especie de sentido de radar que le da una perfecta situación espaciotemporal y conocimiento del entorno, supera en percepción del medio, en muchas circunstancias -especialmente en ausencia de focos lumínicos- a personas sin merma en sus sentidos.

A estas habilidades le suma un exhaustivo plan de entrenamiento físico para maximizar su capacidad de lucha. Con el tiempo y las circunstacias, se hace con el reglamentario traje de mallas, con máscara para proteger su identidad y, adoptando la identidad de Daredevil, decide dedicarse a combatir el crimen (1).

Si algo nos llama la atención a día de hoy respecto a esta historia -dejando de lado los elementos puramente fantásticos que son la seña de identidad del género- es el hecho de que un camión que transporta elementos radioactivos pueda pasearse tranquilamente, sin escoltas, medidas de seguridad adecuadas ni piquetes de grupos ecologistas, por el centro de una población civil, o que, tras el accidente, no se haga mención del escándalo que supone el que un bidón radioactivo -que es reconocido como tal por los testigos- escapara del camión en el choque, hiriendo a un adolescente. Por cierto que ni a Murdock -que terminará siendo, para mayor ironía, abogado- ni a su progenitor parece ocurrírseles demandar a ningún posible responsable del accidente.

(1) Todo esto puede leerse en Biblioteca Marvel: Daredevil nº 1, Barcelona 2001 y ss. (2ª edición).

2 comentarios:

Ismael Fancito. dijo...

A mí me pasa lo mismo con la Odisea. ¿¡Por qué no se baja del barco el tipo ese y se hace con un caballo!? No creo que hubiese tardado mucho más en llegar a su casa.
El otro día estaba yo leyendo en Newsarababama (fuente de sabiduría y alacena nacional española para la cosa del tebeo) los comentarios que celebraban la latinidad del Escornabois azul de la DC y, sin venir a cuento, se apareció el tito Stan contando como se le había ocurrido la Idea del Daredevil. Resulta muy curiosa, parece que tuvo origen en un viaje en ascensor al palpar, fortuitamente y a dos manos, el Stan Lee el culo a una invidente y emprenderla aquella muy buena mujer a bastonazos sin que él tuviera oportunidad alguna de esquivarlos: "Su habilidad inaudita me sorprendio, dejándome indefensamente perdido y a su completa merced. Impasible, muda e inmisericorde, fui incapaz de rechazar sus temibles golpes ligeros aunque mis manos intentaron contener sus pechos por más de veinte veces.
Se adelantaba siempre a mí como si supiera lo que yo iba a hacer. Ella, la mujer sin miedo, a la que no pude levantarle las faldas.
A veces, todavía la recuerdo y me duele. ¿¡Prostatitis!? Mi pena es más profunda." ¡Qué tipo tan recto!
La mujer, que iba vestida de rojo, fue la verdadera inspiración para crear a Daredevil, siendo también el origen de Elektra pues -Stan siempre se desayunaba con Frankeicito Miller sus tostadas, sus cereales y todos sus caviares, pues le gustaba que las jóvenes promesas de la Casa de las Ideas marvel vieran lo que se podía conseguir aprovechándo hasta el tuétano las habilidades de cualquier mediocre dibujante-. Como confesó el tito Stan Lee, la única razón de que Daredevil no fuese una superheroina desde el principio es que en aquellos tiempos nadie se habría creído que una mujer pudiera ser una abogada de éxito.
Además, entonces, ni siquiera se podía decir abogadA en España, como muy bien sabía el Stan Lee -siempre atento a la sensibilidad de la RAE con vistas a la venta al extranjero de sus productos-.

Werewolfie dijo...

Enciclopédico Ismael, gracias por tu aportación a la historia; si no otra cosa, cuatro risas sí que he echado con lo de la señora invidente... ;)

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