HULKA: OTRA TÚ, OTRA YO, de Dan Slott y Rick Burchett

Hulka: Otra tú, otra yo, de Dan Slott y Rick Burchett
Con este tomo llegamos al final de la etapa del guionista Dan Slott al frente de la amazona esmeralda: 12 números en una "primera temporada" más otros 21 en la segunda que quedarán, sin duda, en el recuerdo de los aficionados al cómic Marvel más clásico y apegado a la continuidad de este universo superheróico.

En efecto, cuando en 2004 se inició esta nueva etapa, seguramente pocos eran los aficionados que apostaron por la continuidad de un título que, pese a haber vivido grandes momentos en el pasado (por ejemplo, durante la etapa de John Byrne), en un mercado tan complicado como el actual, y con autores casi completamente desconocidos haciéndose cargo del título, no hacía augurar un futuro demasiado glorioso. Sin embargo, Dan Slott demostró ser una auténtica rara avis en el panorama actual. Frente al desprecio casi absoluto por el pasado de los personajes y la tan traída y llevada "continuidad" de la mayoría de series Marvel actuales, junto al tono "realista", generalmente violento y oscuro y de narración "descomprimida", Slott apostó por hacer gala de sus enciclopédicos conocimientos del universo de ficción, interrelacionando el personaje con su entorno y su pasado, con un saludable tono humorístico y de comedia ligera, y contando muchas cosas, y contándolas bien, en cada número. De este modo, la serie de Huka ha sido un soplo de aire fresco en el recargado universo Marvel, siendo una serie entretenida y llena de guiños al lector "de toda la vida". Además, y para variar, su protagonista es un personaje simpático, juerguista y descocado; lo cual no quita para que hayamos vivido momentos realmente dramáticos en la serie, como es de rigor.

En el tomo que nos ocupa, Slott aprovecha para ir cerrando (casi) todas las tramas abiertas, en un ejercicio narrativo que pone un broche de oro a toda su etapa, permitiéndose incluso bromear con la llegada del que iba a ser su sucesor en el título, Peter David. Y es que uno de los elementos más curiosos que ha traído Slott a la serie es el uso del metalenguaje narrativo para realizar su ácida crítica sobre la actualidad del Universo Marvel, lleno de personajes actuando "out of character", con historias que se contradicen constantemente entre sí, plagado de incoherencias narrativas y con la única finalidad de rellenar episodios de cara a los recopilatorios con expresiones chulescas, golpes de efecto y personajes "cool". Personajes que, además, tan sólo se dedican a pelearse entre sí (Civil War, World War Hulk... ¿dónde están los supervillanos?) de la forma más maquiavélica y homicida posible... A Hulka, en cambio, hemos podido contemplarla en acción contra un buen número de supervillanos más o menos clásicos (Titania, la Abominación, Zzzaxxx, el Wendigo, el Hombre Lobo...), actuando como agente de Shield, siendo juez de los Magistrados... Además, Slott ha creado a su alrededor una pléyade de secundarios y un entorno rico e interesante en sus premisas -el bufete dedicado a casos relacionados con metahumanos-; un legado más que interesante para quien quiera explorarlo (y espero que sea el caso de Peter David).

Como bonus -o relleno, según se mire- el tomo incluye la primera aparición del personaje, a cargo de Stan Lee y John Buscema, en una historia, si mediocre, ciertamente de valor histórico.

En resumen, se cierra una etapa memorable en la historia del personaje. No es una obra maestra, pero sí un cómic entretenido, respetuoso con sus protagonistas y una buena muestra de que "otra Marvel es posible". Ojalá que el futuro le depare a nuestra querida Jen tebeos tan buenos, al menos, como estos.

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