Marvel en los 60: optimismo e incertidumbre en los héroes tecnocientíficos (IV)

Fantastic Four Kirby
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  • 1.1.- Orígenes radioactivos.
    • 1.1.1.- Los 4 Fantásticos (The Fantastic Four).
El primer número de esta serie, con fecha de portada de noviembre de 1961, inaugura lo que ha venido a llamarse la Marvel Age of Comic-Books, y marca, de hecho, algunas de las principales pautas a seguir por las series que surgirán a partir de aquel momento; por lo que aquí nos interesa, esto es especialmente relevante por lo que hace a la imagen de la ciencia y la tecnología representada en sus historietas, que será más o menos la paradigmática en los comics que trataremos en esta serie (y cuya influencia alcanza, de hecho, muchos otros que no serán nombrados aquí).

La situación de inicio de esta serie puede resumirse en lo que sigue. El Dr. Reed Richards, su prometida, Susan Storm, el hermano adolescente de ésta, Johnny Storm, y un amigo común del grupo, el piloto de pruebas Ben Grimm, se embarcan en una nave espacial construida por el primero, rumbo al espacio exterior. Llegados a cierta altura, una "tormenta de rayos cósmicos" traspasa el fuselaje de la nave e irradia el interior de la misma. Tras conseguir, a duras penas, regresar a la Tierra, los cuatro cosmonautas descubren los peculiares efectos que, sobre su fisiología, ha tenido la radiación cósmica: Reed Richards se encuentra con que es capaz de estirar, literalmente, todas las partes de su cuerpo, como si de un chicle o goma elástica se tratase, una cantidad indeterminada de metros, manteniendo a voluntad el control de las mismas y pudiendo alterar su forma y aumentando, de este modo, la flexibilidad y resistencia de su cuerpo. Susan Storm adquiere la capacidad de volverse invisible a voluntad. Johnny Storm observa cómo su cuerpo estalla en llamas, siendo capaz de proyectar ráfagas de éstas con intensidad variable, siendo él mismo inmune al fuego y recibiendo de paso la capacidad de volar. Y Benjamin Grimm se transforma en una especie de monstruo rocoso de color naranja, aumentando su fuerza y la resistencia de su cuerpo a agresiones físicas en proporción sobrehumana. Revisitando un lugar común del género, tan pronto como los cuatro aventureros son conscientes de su nueva condición, deciden utilizar sus recién adquiridas habilidades "para ayudar a la humanidad" (1).

Continuará...

(1) Fantastic Four nº 1 (1961), p. 13; ed. esp., Biblioteca Marvel: Los Cuatro Fantásticos nº 01 (Barcelona: Planeta de Agostini 2001 [2ª ed.]).

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Para mí lo más crucial de este episodio es la exaltación de lo feménino, su oculta necesidad. La mujer se invisibiliza y a partir de este hecho [ocultación] el resto de componentes asumen su pérdida momentánea como una carencia propia, conforme a su función como personajes (de uno en uno, si no recuerdo mal: Susan, Ben, Reed y Johny).
¡Byrne lo sabía! Susan Richards era la auténtica jefa de ese grupillo de inadaptados. ¿Patrulla X? Esos son unos monjes en comparación con los libidinosos 4F.
Ismael, el Espermatozón Rodríguez.

Bruce dijo...

Firmado: Stan y Jack..¡qué tiempos!
Echo de menos a esos 2 gatos

Werewolfie dijo...

Don Espermatozón: ajá.

Bruce: ¿y quién no? Será chorra decirlo, pero es verdad: suerte que nos quedan sus tebeos...

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