Marvel en los 60: optimismo e incertidumbre en los héroes tecnocientíficos (III)

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1.- ORÍGENES EN LA CIENCIA Y LA TECNOLOGÍA.

En este apartado se tratará sobre los diferentes orígenes que, dentro de la ficción del llamado "Universo Marvel", tienen algunos de los principales personajes creados durante sus primeros años de existencia. Dada la multitud de personajes que aparecieron en este contexto, se ha limitado por el momento el alcance a las figuras positivas de las series, los héroes, dejando de lado a los villanos -cuyo número es casi incalculable- y, aun así, tampoco a todos, aunque la muestra debe ser suficientemente significativa para lo que aquí se pretende. Cabe señalar, por lo demás, que, donde no se diga otra cosa, la invención y desarrollo inicial de estos personajes corresponde a Stan Lee, guionista, y Jack Kirby, dibujante.

Como podrá verse en próximas entregas, se ha realizado una división atendiendo a uno de los factores comunes que aparecen en cada historia de origen: por una parte, se señalan aquellos personajes que deben sus facultades extraordinarias a efectos secundarios de diversos tipos de radiación (cósmica, nuclear, rayos gamma...) sobre su persona y, por otra, aquellos que utilizan diferentes artefactos tecnocientíficos para maximizar, de diferentes modos, las propias capacidades.

Nótese que el criterio de división es puramente procedimental, puesto que hay personajes "mixtos" que cumplirían perfectamente ambos criterios de división. Es el caso de Spiderman, que, además de sus facultades debidas a la radiación atómica, construye por sí mismo el artefacto que le permite dispara su telaraña; o de Reed Richards, de los 4F, que a sus capacidades resultado de la exposición a los rayos cósmicos añade sus conocimientos y habilidades tecnocientíficas (que le permiten, entre otras cosas, inventar un sinnúmero de artefactos, elaborar teorías "científicas" o, simplemente, hallar la solución para los diversos dilemas que surgen en sus aventuras mediante argumentaciones "racionales").

Por otra parte, podría objetarse que la radiación es, en general, producto directo o indirecto de alguna actividad tecnocientífica -el vuelo al espacio de los 4F, el experimento del que surge accidentalmente Spiderman, la bomba-G que crea a Hulk...-, por lo que no cabría la división propuesta. Ahora bien: en el caso de los "orígenes radioactivos", además del dato ya de por sí sustantivo de la importancia concedida en el momento a este tecnoelemento en particular, resulta que las consecuencias no han sido predichas, sino que aparecen, de algún modo, de manera accidental y contra la voluntad de los actores afectados (1); en cambio, los personajes cuyo origen es "tecnocientífico" deben sus características peculiares a un proceso voluntario de investigación y construcción de artefactos cuya finalidad y resultados son, cuando menos, mínimamente anticipados por alguno de los agentes.

(Continuará)...

(1) Esto no debe ser casual; probablemente se deba a un cierto grado de incertidumbre respecto a las consecuencias de la radiación en el ser humano en el momento en el que se crean estos personajes, al menos al nivel de la opinión pública, que hacen que las extrañas mutaciones de los personajes suenen mínimamente plausibles o, al menos, no del todo contradictorias acerca de lo que sobre las posibilidades de mutación genética debidas a la radioactividad era sabido entonces. De hecho, la palabra "mutación" ya implica una fértil línea a seguir por los caminos de la imaginación. La idea no es, por supuesto, original, y la ciencia ficción ya había tratado, en diferentes medios, con seres mutados por la radiación.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Al final todo se reduce a enfermedades, iniciaciones, maldiciones, reintegraciones provisionales a los estados originales... o en una sola forma: 'Nacimientos individuales'.
La �nica diferencia que yo soy capaz de apreciar entre el hogar del Doctor Extra�o y el de Mr. Fant�stico se reduce a que cada vez que hacen reformas o nos ense�an un nuevo chisme con el que decorar sus estancias el primero apenas tiene que recitar una salmodia o contarse una leyenda extradimensional mientras que el segundo debe ense�arle a todo el mundo como funciona el jodido chisme.
Al final, de uno u otro modo, todos los personajes de la Marvel que yo conozco comparten un deseo de curaci�n. Desde el Profesor X a Lobezno, Thor, Mr. Fant�stico o Iron Man. Tambi�n hay algunos casos excepcionales: uno es el C�pitan Am�rica, que como modelo de salud y representaci�n colectiva puede oscilar entre la reproducci�n activa de valores sociales o mantenerse como un cord�n invisible de ese mismo estado perdido dentro de una sociedad colapsada. O el Hulk que, como enfermo por excelencia de este universo superheroico, ha vivido sus mejores momentos con guionistas que quisieron curarlo.
Precisamente, Hulk es el �nico tebeo Marvel en que puedo apreciar un cambio gradual -como siempre cien a�os despu�s de que esos cambios se hubiesen introducido en la sociedad, por lo menos en una parte importante de la sociedad en la que los autores se encontraban inmersos como cualquier otro hombrecito- en la resoluci�n psicol�gica de los m�todos empleados para curar al profesor Banner a lo largo del tiempo: destrucci�n total/destrucci�n de una sola de las partes, separaci�n, integraci�n, expansi�n. Y ni siquiera en eso veo un ejemplo suficiente con que establecer comparaciones entre la utilizaci�n de elementos cient�ficos en los tebeos de superh�roes y la visi�n que de la ciencia pudiesen tener un conjunto humano dado en un tiempo determinado. S� que se hace, creo que existen libros y hasta he visto un documental con antrop�logos de por medio sobre la ciencia en el cine y los cambios sociales, pero no me convence.
Sin aplicar ning�n tipo especial de abstraci�n, tan solo el que utilizar�a ante cualquier otro tipo de literatura, yo creo que el aspecto que ha permitido hasta ahora la pervivencia del g�nero superheroico (m�s all� del dineral USAdo y sus cinemasc�picas t�cnicas inoculadoras y transmisoras de ideas) es su representaci�n de la condici�n humana. Nada especial, por lo menos, nada que no comparta con los cuentos que adaptan a cada personaje a su universo particular para que los lectores puedan tomarlos para s� mismos.
La ciencia en los tebeos de superh�roes para m� es un elemento que cumple las mismas funciones que la magia. La ciencia de los 4F es el Nulificador supremo (y el m�ximo ejemplo de la salud Miracleman con su doble como multiplicador de la vida para la superaci�n de la angustia por la muerte y tal).
Ismael, el Tit� Ribiera.

[�Ya son las tres! ���VIVA TOM STRONG!!!]

Anónimo dijo...

Bueno, que se entienda como mi parecer sobre el tipo de lectura que yo soy capaz de apreciar. Y esa no es otra que la ficción como remedio universal, aunque no como cobnsuelo sino como única posibilidad de contacto con cualquier otro ser orgánico, mineral o plasmótico. La ficción como forma de verdad y tal y tal... de los lacanitas.
Jásus Gil.

PAblo dijo...

Me parece una buena clasificación.

Estos personajes tienen su origen en plena "Guerra Fría" (lo que explica en buena medida su éxito) y la "Carrera Espacial". Lo científico se percibe como una puerta abierta al progreso y un bienestar no conocido y la radioactividad se asocía con la IIGM y los efectos en Hiroshima y Nagasaki por lo que nadie en su sano juicio se atrevería a exponerse a ella salvo por accidente.

Impaciente espero nuevas entregas de estos interesantes artículos.

Un saludo.

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