FELINA, de Víctor Mora y Annie Goetzinger

Por pura casualidad, tuve la oportunidad de hacerme con el primer álbum de la serie Felina, de Víctor Mora y Annie Goetzinger, publicado años ha por la extinta editorial Nueva Frontera. El álbum en sí está en perfectas condiciones, y aunque al leerlo se haya separado la portada del bloque de hojas interiores, un poco de pegamento ha solucionado con facilidad el desperfecto.
Este cómic ha sido un auténtico hallazgo. Tenía alguna noticia de su existencia, pero no imaginaba la joya que se ocultaba tras su sugerente portada. Lo publicó originalmente la editorial francesa Glénat, y tuvo continuidad en otros dos álbumes, el último de los cuales salió con Dargaud, y ambos se publicaron, si no estoy errada, en nuestro país por parte de Norma Editorial.
Nos encontramos ante un cómic-pastiche encantador. Mora demuestra su exquisito gusto literario, escribiendo al modo de un folletín decimonónico, con un narrador pseudovictoriano que contrapuntea con sus comentarios carcamales la acción, llenando de ironía y dobles sentidos los textos. Las referencias para el lector avisado también están ahí, y vemos, por ejemplo, cómo se habla de un "joven escritor" de nombre Proust, o cómo Tadzio y Aschenbach hacen su cameo por Venecia...

La trama mezcla algo de la literatura realista, con toques a lo Dickens (en el origen humilde de la heroína y su ascenso por la escala social, por ejemplo) con el más puro folletín, en el que se mezclan mentalistas orientales, sectas temibles, asesinatos y conjuros de venganza, entre otras cosas. Se lee con una media sonrisa, justamente por el tono grave y pomposo del narrador, que contrasta con la ligereza de costumbres de ciertos personajes, impagables alguno como el masoquista señor Pembroke, y resulta una lectura inteligente y entretenida.

Por lo que hace a la parte gráfica, descubrir a Annie Goetzinger ha sido una auténtica revelación. Con su estilo art-nouveau, consigue que el diseño de la página y la viñeta forme parte del dibujo, de trazo sencillo y limpio, con aires vintage y muy agradable a la vista: una auténtica delicia.

En suma, sólo queda esperar que alguna editorial de nuestro país se acuerde de este título, obra además de uno de nuestros guionistas más internacionales y queridos, y veamos reeditados los tres álbumes de los que constó (un integral sería, creo yo, una estupenda forma de hacerlo). Mientras eso ocurre, echen una mirada por rastros y librerías con fondo de material descatalogado, y si ven una mujer-gato europea que les mira con expresión enigmática desde la portada, no se lo piensen y llévensela a casa. No se arrepentirán.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Es que esa colección tenía tesoros alucinantes. Mira que puse una anuncio en mi blog ofreciéndome a comprar de baratillo cualquier tebeo... En el Baúl de los recuerdos tienen uno de Norma a 1'95 con las esquinas de arriba algo machacadas. Disponen de página web pero la desaprovechan poniendo solo las ofertas. Y es que tendrían que contratar un esclavo para archivar toda cuanta baratija se les arruga.
En O Moucho también tienen este tebeo y el de Norma (y un Robny el vagabundo y un Crónicas de la III Guerra Mundial y Nazarios de Rock Comix...). Y claro, al que le mole el Jack Staff le gustará esta ¿heroína?
No creo yo que lo reediten. Pero por pedir que no quede.
Ismael, don Tonto Torrón.

La Perse dijo...

Ismael, ya sabes que a mí el Jack Staff me pirra... No se me había ocurrido la comparación, pero bueno, si algo tienen en común es tal vez el rescatar héroes del pasado, con ese aire entre naif y folletinesco... Aunque el Staff sea más comedido, mientras que la Felina está llena de ironía. Ojalá encontrase, de saldo o no, los otros dos álbumes... Aunque ya te digo, una reedición en condiciones sería para hacer el pino con las orejas...

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