La voluptuosidad, de Blutch.

La voluptuosidadAprovechando que Ponent Mon anuncia la próxima edición de Peplum de Blutch, rescatamos esta otra obra del francés, del que también hemos visto un álbum de la serie La mazmorra, con dibujo suyo y guión de los habituales Sfar y Trondheim, y Blotch, editado por La Cúpula.

Comenzaré diciendo que, en mi opinión, para enviar a la publicación un tebeo como éste hay que ser un genio o un caradura... o tal vez un poco de las dos cosas. He leído por ahí a aficionados que alaban especialmente el dibujo de este señor... pues lo primero que habría que señalar, para que no se espere otra cosa, es que, al menos para esta obra, Blutch se decide por un estilo abocetado, a base de rayados con lápices de colores que luego difumina. El aspecto final no deja de ser algo sucio y desaliñado, aunque sin duda forma parte de lo que el artista pretende. A mí me recuerda algo, salvando todas las distancias que se quieran, a Mattotti, autor por el que siento debilidad y con el que no me cuesta encontrar cierto "aire de familia" con este tebeo de Blutch.

Siguiendo con éste, los rostros tienen en general un aire caricaturesco, pero muy expresivo y, pese a la falta de definición, los personajes resultan siempre reconocibles. El montaje de las viñetas no se ve lastrado por los marcos, sino que Blutch las distribuye dejando que sean las masas de negro y rojo -los dos colores que usa Blutch para todo el tebeo, a excepción del prólogo y el epílogo- las que se extiendan libremente hasta donde quiera que finalmente queden acotadas. La vista es paseada de forma tremendamente fluida de una imagen-mancha a la otra, resultando una narración ágil y más descansada y menos exigente de lo que el peculiar grafismo de Blutch pudiera hacer creer antes de sumergirse en la lectura. Lo cierto es que, al menos en mi caso, el tomo se devora en un santiamén... invitando, de paso, a volver sobre él tantas veces como se quiera, a leerlo, o sólo a recrearse en las imágenes.

¿La historia? "Onírica", "psicoanalítica", "experimental", uno podría usar una de estas socorridas etiquetas y salir del paso para no tener que explicar nada de una historia que, de todos modos, sería un tanto ridículo tener que resumir... lo que les decía al principio, genialidad o tomadura de pelo, eso es algo que debe decidir cada lector en su personal lectura. Si me preguntan a mí, pues me ha parecido tremendamente sugerente, con algunos momentos muy interesantes... quizá globalmente algo fallida, pues algo hay que no me termina de funcionar... pero la conjunción dibujo/historia alcanza para mi una alta valoración, sin duda.

En resumen, una obra condenada a ser minoritaria que supongo entusiasmará a aquellos que busquen "algo más" que un mero entretenimiento -siempre y cuando no rompa con sus expectativas-, y que tal vez aburrirá soberanamente, amén de que el dibujo parecerá una chapuza, a lectores más habituados a tebeos más corrientes. Una historia rarita y un dibujo peculiar; hojéenlo en su librería y piensen en si realmente les gustan este tipo de tebeos. Yo, desde luego, me abstengo de recomendarlo. Aunque me haya gustado. Y mucho.

4 comentarios:

SrLansky dijo...

Ese Carpanta de las artes que es Blotch me fascinó, así que no dudaré en hacerme con este.

Werewolfie dijo...

Son bastante distintos, pero ambos, para mí, geniales. Y Ponent Mon anuncia que sacará Peplum...

Intramuros dijo...

Yo lo voy a pillar fijo. Lo que pasa es que, con ese precio siempre hay otras cosas que llaman más.

En mi próxima visita a la librería trataré de no olvidarme de él.

El profesor Gafapasta dijo...

Comparto tu opinión, Werewolfie. Creo que, globalmente, la obra de Blutch encierra muchas sorpresas agradables y algunas salidas de tono que asustarán a los lectores menos avezados o más convencionales. Lo que sí te puedo asegurar es que acabo de terminar Peplum y es una obra maestra como la copa de un pino, y está en la línea de lo mejor que he visto de él: Blotch.

Nos seguimos viendo por aquí. Un saludote.

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