De cómo te conocí, te amé y te odié,de Gaspar Naranjo.

Hace muy poquito comentábamos la otra novedad de la recién estrenada editorial Viaje a Bizancio Ediciones, Desde el abismo, y hoy lo haremos con éste título de Gaspar Naranjo, De cómo te conocí, te amé y te odié.

Nos encontramos ante un tebeo realmente curioso, compuesto por una sucesión de escenas a página completa cuyo hilado viene a narrar la historia, en tres tiempos, que indica el título. Cada una de esas escenas-página deben ser comprendidas como una unidad en sí misma que, sin embargo, enlaza con el resto formando un conjunto unitario, subdividido en los tres momentos citados. La forma de narrar es bastante singular, ya que el tebeo carece de texto, no hay marcos de viñeta visibles y la disposición de los elementos de la página no sigue un patrón preestablecido, sino que cada anécdota marca su propio desarrollo. Esto hace que, pese a la sencillez del contenido, a veces debamos detenernos sobre las imágenes y deducir el hilo narrativo; a veces una sola imagen, otras dos sucesiones en paralelo, de arriba abajo o de abajo arriba, en un caso siguiendo el vuelo de un avión de papel... Variedad de esquemas siempre al servicio del contenido. Lo mismo vale para el lenguaje utilizado para expresar la historia, a base de gestos, posturas e iconos más o menos recurrentes.

Los dibujos en sí son engañosamente sencillos, infantiles incluso: un trazo muy fino sin manchas al que se aplican colores planos, obteniendo un resultado vivaz y agradable a la vista.

Por lo que hace a la historia, es una mil veces contada y mil veces vivida, seguramente, por buena parte de las personas adultas: el enamoramiento, la convivencia, el desengaño. Esto hace que resulte fácil empatizar con la simpática pareja protagonista. Como en el esquema musical de tema y variaciones, las posibilidades de este patrón básico son virtualmente infinitas, limitado tan sólo por la mano que lo aplica; todo resulta familiar, y, sin embargo, cada vez es la primera -y única- vez...

Si sumamos lo dicho hasta ahora obtenemos un tebeo de lectura agradable, de humor amable -con un punto agridulce-, cuya lectura es tan entretenida como estéticamente placentera. Lo común de su temática y el tratamiento de la misma convierten este volumen en un objeto especialmente adecuado para regalar, sea la persona receptora aficionada o no al cómic.

La edición, en rústica con solapas y tamaño álbum, de nuevo excelente. Se agradece, además, la introducción a cargo del experto Rubén Varillas, cuya excelencia está fuera de toda duda. Y, una vez más, nuestras más sinceras felicitaciones a Yorkshire, el editor de la obra, y a Gaspar, del que esperamos más obras en un futuro lo más cercano posible. Mientras, no se pierdan esta pequeña joya.

Y si quieren leer una auténtica reseña del tebeo, aquí tienen esta maravilla de La Cárcel de Papel.

No hay comentarios:

Archivo del blog